Últimas horas en Baviera: Visita de Ulm y Memmingem


Después de comer en Dachau (con un horario europeo) y hasta eso de las 18:30h que queríamos estar por el aeropuerto de Memmingen nos quedaban todavía unas horas que aprovechar así que decidimos visitar dos bonitas localidades en las cercanías: Ülm y la propia ciudad de Memmingem (en la que se encuentra el aeropuerto de Ryanair y del cual partiríamos).

Calles de Ulm

¿Qué ver y hacer en Ülm?

Tras aproximadamente una hora de trayecto llegamos a Ülm. Al parecer fue una ciudad muy próspera durante la Edad Media, contando con un importante gremio de pescadores y comerciantes… pero hoy en día, debe su fama a su prestigiosa universidad (fundada en 1967) y, como no, al Münster, la catedral más alta del mundo.

Dejamos el coche algo alejado del casco histórico, en un lugar con aparcamiento tipo zona azul cerca de las murallas. Por allí vimos una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad… siendo éste el punto desde el que empezamos nuestra ruta.

Ulm, puerta de accesoUlm, puerta de acceso

El siguiente lugar al que dirigirnos lo teníamos claro; además no había pérdida porque se vislumbraba desde casi cualquier punto de la ciudad… la catedral. Empezamos a callejear, recorriendo varias de las bonitas calles medievales que conforman el casco histórico de Ülm hasta darnos de bruces con la imponente edificación.

La aguja de su torre llega a los 161,5 metros de altura. Tan alta es que resulta difícil fotografiarla completa… Su construcción comenzó en 1377 y no finalizó hasta 1890 (más de 500 años después). En su afán por conseguir el edificio más alto de estas características, se modificó en diversas ocasiones el proyecto de construcción para que superase en altura a su cercana rival, la catedral de Colonia. Hoy en día continúa manteniendo el récord de Catedral más alta del mundo.

Su interior es muy esbelto y, de lo alta que es, es difícil llegar a apreciar los detalles de las zonas superiores. Existe la posibilidad de subir 768 escalones en espiral hasta un mirador que hay en la torre a unos 143 metros de altura para poder contemplar la ciudad y todos sus aledaños pero nosotras no íbamos muy bien de tiempo y lo dejamos pendiente para otro viaje…

Ulm, catedralUlm, catedral

Como dato curioso, la catedral de Ulm sobrevivió, no se sabe muy bien cómo, a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y pese a la devastación que sufrió su entorno tan sólo algunas de sus vidrieras fueron dañadas.

Una construcción que contrasta con el gótico de la catedral en la misma plaza en la que se encuentra ésta es el Stadhaus, el Centro Cultural. La obra del arquitecto Richard Meier (construida en 1993) alberga diversas exposiciones, la oficina de turismo (cerrada cuando nosotras llegamos) y una cafetería.

Cerca de allí encontramos el Rathaus (o Ayuntamiento) que tiene tres tipos distintos de relojes: uno astronómico (del año 1520), otro con números árabes y un reloj de sol. En su interior además se puede ver una réplica de la máquina voladora que inventó Berblinger, porque fue allí, en Ulm, donde el sastre Albrech Berblinger ideó en 1802 el primer prototipo de ala-delta.  Ülm también es el lugar que vio nacer a Albert Einstein, el 14 de marzo de 1879 (aunque la abandonó poco después con apenas un año de edad).

Más allá se encuentran se encuentra la Casa del Juramento o Schwörhaus y el barrio Fischer-und-Gerberviertel (el barrio de pescadores y curtidores) con bonitas callejuelas medievales, canales, puentes y pasarelas.

Antes de poner rumbo de nuevo al coche, nos topamos con la Israel Fenster, una extraña vidriera, a espaladas de la catedral, homenaje a las víctimas del Holocausto.

Calles de Ulm

Ülm, con sus casitas de madera completamente desniveladas y sus estrechas callejuelas, nos resultó una ciudad encantadora, pero debíamos partir hacia Memmingen.

Un paseo por Memmingen

Aunque antes de dirigirnos hacia el aeropuerto, a sabiendas de que la propia localidad de Memmingen bien merecía una visita (pues es uno de los pueblos que forman parte de la Ruta Romántica), decidimos hacer una breve parada en su casco medieval.

La ciudad fue fundada en el siglo XII sobre un asentamiento alemán situado a orillas de una antigua calzada romana. Sus bonitas calles están pobladas por casas con esos característicos entramados de madera.

Memmingem, Alemania
Dejamos el coche en un aparcamiento que hay en Westertorplatz y comenzamos nuestra visita entrando a la parte amurallada por la propia torre Westertor.  La torre del oeste fue construida en el siglo XIV, aunque sufrió graves daños durante la Guerra de los 30 años y debe su actual apariencia (con forma octogonal y rematada por una cúpula) a una reconstrucción del año 1660.

Caminamos calle abajo hasta St. Martin Kirche, una iglesia protestante construida en el siglo XIV. Llama la atención el reloj de su torre, que fue obra de Bernhard Strigel y data del año 1524.

Acabamos nuestra rápida visita dando un paseo por Marktplatz, la antigua plaza del mercado y donde se concentran buena parte de los edificios interesantes de la ciudad:
  • El Rathaus o ayuntamiento que, aunque fue construido en 1589, adquirió su característica fachada en el siglo XVIII
  • La antigua casa de aduanas, Steurhaus. Esta casa, con sus bonitas arcadas y frescos también fue levantada en el siglo XVIII. Actualmente alberga oficinas municipales
  • Großzunft, la casa gremial que los patricios de Memmingen levantaron en 1347
  • La iglesia y convento de St. Johann, antiguo monasterio de los Agustinos que se disolvió en 1803
  • El Stadtbach. El agua del río ya se desviaba hasta Memmingen en el siglo XII pues era un recurso esencial para la los artesanos de la ciudad. Hoy en día aún podemos ver estos canales que traían agua a la ciudad
Memmingem, Alemania

Desde la plaza también divisamos “Ulmertor”, otra de las puertas de entrada a la ciudad. Cuenta con una pintura mural que muestra la entrada del rey Maximiliano en la que era "su" ciudad imperial en 1489.

Memmingem, AlemaniaMemmingem, Alemania

Hay otros atractivos en Memmingen, como la Frauenkirche (iglesia gótica del año 1258), la casa Fuggerbau (construida en el siglo XVI por Jacob Fugger), la Kinderlehrkirche, la plaza del teatro, el antiguo monasterio de Antonierhaus o la casa de los 7 tejados… pero nosotras debíamos partir hacia el aeropuerto para poner punto final a nuestro viaje…

Nos quedamos con ganas de conocer Memmingen más a fondo y seguramente sea de nuevo el punto de partida de un futuro viaje por la ruta de los pueblos románticos…

Memmingem, Alemania

¿Cómo ir del aeropuerto de Memmingen al centro de la ciudad?

Se puede ir en autobús. El aeropuerto cuenta con parada de las líneas 2 (Allgäu Airport – ZOB Memmingen -  Allgäu Airport) y 810/811 (Krumbach – Memmingen – Babenhausen) que llegan a la estación de trenes de Memmingen en unos 10-15 minutos. 


¿Cómo ir del aeropuerto de Memmingen a Munich?

Aunque no fue nuestro caso porque íbamos en coche alquilado, a lo mejor algún lector quiere empezar su ruta desde Munich, volando a Memmingen y le interesa saber cuál es la mejor forma de realizar el trayecto sin un coche particular.

En tal caso se puede coger el autobús Allgaü-Airport Express, un servicio que une el aeropuerto con la Estación Central de trenes de Múnich (Hauptbahnhof). Realiza varios trayectos al día, normalmente en función de los horarios de los vuelos. Su coste es de entre 15 y 20 euros.

Otra opción es ir a la ciudad de Memmingen y desde allí coger un tren hacia Munich.

¿Qué ver cerca de Munich? Allianz Arena y Dachau (Campo de Concentración y localidad)


Nuestro último día en Alemania amanecíamos en Munich pero, pese a que el día anterior nos habían quedado algunas cosas pendientes, no íbamos a regresar a la ciudad sino que íbamos a recorrer algunas poblaciones y lugares de interés cercanos como el estadio del Bayern, el campo de concentración de Dachau, Ulm o la ciudad de Memmingem.

El Allianz Arena

Nuestra primera parada fue en el Allianz Arena. Este estadio despertó mi curiosidad durante la copa del mundo de 2006. Me llamaba la atención ver el lugar en el que juegan habitualmente el FC Bayern München y el TSV 1860 München,  aunque sólo fuera por fuera… 

¿Cómo llegar al Allianz Arena?

El Allianz Arena se encuentra en las afueras de Munich, a unos 10 km del centro de la ciudad. Nosotras llegamos fácilmente introduciendo las coordenadas que os resumí en la entrada de Preparativos en el gps del móvil. Pero vamos, si se viene a través de la A9 hay que tomar la salida 73, München-Fröttmaning-Süd, mientras que si se llega a través de la A99 habría que tomar la salida 12b, München-Fröttmaning-Nord.

En transporte público, el estadio está bien comunicado en metro. Habría que tomar la línea U6 en dirección hacia Garching-Hochbrück y bajar en la parada Fröttmaning. Desde el centro de la ciudad apenas son 15 minutos de viaje. 

Visita al Allianz arena:

Nuestra visita al estadio consistió simplemente en echar una panorámica visual por fuera aunque, si sois forofos del fútbol, también podéis hacer una visita como la que tiempo atrás hicimos nosotros en el de Liverpool, o incluso asistir a un partido de alguno de sus equipos (email de contacto: tickets@fcb.de).

Allianz Arena, Munich

Así, con mi curiosidad saciada, pusimos rumbo hacia la siguiente visita del  día, Dachau, el primer campo de concentración que veíamos en nuestra vida.

Campo de Concentración de Dachau:

¿Cómo llegar al Campo de concentración de Dachau? y ¿qué horarios tiene?

Nosotras no tuvimos excesivos problemas al ir en coche, con el gps y con las coordenadas del capítulo de preparativos (aunque nos costó identificar que las indicaciones de la carretera venían como KZ Dachau).

Para ir en transporte público hay que coger la línea S2 en dirección a Petershausen y bajar en Dachau; desde allí habría que coger el autobús número 720 o 727, hasta KZ-Gedenkstätte, Dachau. Podéis comprobar horarios y conexiones desde este enlace.

El campo está abierto todos los días (salvo el 24 de diciembre) de 9:00 h a 17:00 h. [Horarios]

La visita al recinto en sí es gratuita, pero hay que pagar 3 euros por dejar el coche en el parking (si has llegado con tu vehículo) y:
  • 3,5 euros si quieres coger una audioguía para realizar la visita, algo totalmente recomendable (que además está en español)
  • ó 3,0 euros si quieres hacer una visita con un guía oficial
Para hacer la visita con un guía, nosotras hubiéramos tenido que esperar 1 hora por lo que optamos por coger unas audioguías y hacerla por libre. 

Contexto y visita del Campo de concentración de Dachau

Dachau fue el primer campo de concentración que se construyó, de hecho sirvió de modelo o patrón para el resto de campos de concentración que se crearon a posteriori en Alemania y sus países vecinos. Se construyó en marzo de 1933, tan sólo un mes después de la llegada de Hitler al poder, y se convirtió en el único que estuvo en funcionamiento durante todo su mandato y la posterior guerra hasta que fue liberado por tropas estadounidenses en abril de 1945.

Campo Concentración Dachau, Alemania

Allí fue donde Hitler desencadenó su barbarie… quería acallar toda oposición o pensamiento diferente al suyo. Comenzó encerrando a comunistas o intelectuales que diferían de sus opiniones políticas. Con el tiempo, pasó a internar también a todo ser humano que se encontraba fuera de sus estándares sociales: judíos, gitanos, homosexuales, religiosos...

Las cifras son escalofriantes. En los años que estuvo en funcionamiento pasaron por allí  unas 200.000 personas de las que en torno a 41.500 finalmente murieron. Aunque su capacidad era para 5.000 personas, en su última etapa llegó a contener hacinadas a más de 30.000.

Campo Concentración Dachau, Alemania

Al entrar al recinto, a los reclusos les recibía el cartel “Arbeit macht frei” que significa “el trabajo os hará libres”, pero nada más lejos de la realidad; un pijama a rayas y un número dentro un triángulo de tela de color (diferente en función del tipo de “tara” que ellos consideraban que tenían) era lo único que identificaba a esos injustificados “presos”, que quedaban allí a merced de sus captores y de lo que su resistencia física fuera capaz de aguantar.

Campo Concentración Dachau, AlemaniaCampo Concentración Dachau, Alemania

Barracones en Campo Concentración Dachau, AlemaniaLes esperaban eternas jornadas de trabajo, sin ningún tipo de pausa o descanso, con una única comida diaria que les provocaba desnutrición y les dejaba indefensos ante cualquier enfermedad, fatigados hasta la extenuación, sin condiciones de higiene, pasando frío y donde sólo recibían brutalidad por parte de sus apresadores... 

Y por si eso no fuera poco, en Dachau también se llevaron a cabo experimentos médicos con algunos de los prisioneros. Los utilizaban como cobayas humanas para buscar curas a enfermedades infecciosas. Contagiaban a propósito a reclusos con enfermedades como el paludismo o la tuberculosis para probar medicinas o les inducían a congelamientos con los que pretendían averiguar la mínima carga calórica que es capaz de soportar el cuerpo humano antes de fallecer…

Uno de los experimentos que se explicaba en el museo del recinto, consistía en ver cómo reacciona el cuerpo humano ante una repentina descompresión (que ellos pretendían utilizar de cara a posibles accidentes de aviación de los pilotos alemanes). Las fotografías que allí se mostraban encogían el alma.

Salimos del museo, que antiguamente era el edificio de la interdencia, sobrecogidas…

Pero todavía quedaba mucho por ver: el búnker en el que encarcelaban a los prisioneros políticos, la reconstrucción de dos de los barracones que existían en el campo donde se muestran las pésimas condiciones en las que se recluía a la gente, las torres de vigilancia y alambrados que rodeaban el campo, la cámara de gas (aunque en éste campo no llegó a utilizarse para asesinar en masa a la gente), los hornos crematorios (en Dachau llegaron a existir cuatro)...

Crematorio en Campo Concentración Dachau, AlemaniaCrematorio en Campo Concentración Dachau, Alemania

La zona que se ha reconstruido del campo y que hoy en día se puede visitar parece grande, pero las instalaciones que existían antiguamente lo eran mucho más ya que, donde hoy en día se encuentran las oficinas de la policía nacional, en la época nazi se hallaban las viviendas de las SS y la antigua fábrica (a la que muchos reclusos debían acudir a trabajar).

Torre Vigilancia en Campo Concentración Dachau, Alemania

Cuando se reabrió al público el Campo de Concentración se construyó también una serie de capillas de diferentes religiones y memoriales para recordar a todos aquellos que fueron apresados, maltratados y/o asesinados sin motivo alguno.

Aunque las instalaciones originales fueron completamente destruidas y lo que se muestra en la actualidad sea una reconstrucción, se trata de un lugar del que nadie, con algo de humanidad, sale indiferente…

Visita de la localidad de Dachau y su Palacio

Después de esta dura visita decidimos acercamos al palacio que también existe en la localidad de Dachau. Teníamos la entrada incluida en el pase de los castillos bávaros (ver post de Preparativos) y queríamos darle un último uso.

Palacio de Dachau, Alemania

Desde el año 1182 hasta 1815 la ciudad de Dachau perteneció a la familia real Wittelsbach (de la que ya habíamos oído hablar el día anterior en Munich). Así, en torno al año 1200 se ordenó la construcción de una fortaleza sobre la colina Giglberg, que fue utilizada por los duques sucesores. Desafortunadamente en 1403 fue destruida y reemplazada durante los años 1546 - 1573 por un Palacio Renacentista con un bonito jardín, que se convirtió en la principal residencia de verano de los príncipes de Baviera.

Hoy en día el Palacio acoge exhibiciones de cuadros de artistas de la localidad; quizás por eso, pudimos entrar de forma gratuita.

Palacio de Dachau, Alemania

Una vez visto, bajamos al centro de la población para dar un paseo a pie (me resultó una ciudad con encanto) mientras buscábamos un lugar en el que comer. Terminamos en un restaurante griego donde, todo hay que decirlo, nos pusimos las botas…

Dachau, AlemaniaDachau, Alemania

Por la tarde, continuaríamos nuestras visitas… pero eso mejor os lo cuento en otra entrada.

Otro pueblo con encanto en el sur de Francia: Najac


Dejamos atrás Cordes sur Ciel para continuar nuestra ruta hacia uno de los pueblos incluidos en la lista de “las villas más bonitas de Francia”: Najac.

La ciudad se halla sobre uno de los pequeños promontorios rocosos que el río Aveyron creó con el paso de los años a la vez que moldeaba su cauce con sus meandros… El camino no era largo (unos 25 km) pero con mucha curva y las carreteras no eran las más amplias por las que circulamos en nuestro viaje, pero el entorno verde por el que íbamos tenía su encanto. De hecho, la silueta que nos regaló la ciudad a nuestra llegada no podía ser más bonita: a nuestro nivel, verdes campos en los que las vacas pastaban plácidamente, mientras que desde lo alto se asomaban las casas de piedra que pueblan la ciudad, con el castillo y la iglesia sobresaliendo sobre todas ellas.

Najac, Francia

Rodeamos con el coche el pueblo, hasta llegar a uno de sus extremos, donde hay un parking en el que dejar el coche y desde el que comenzamos nuestra visita. Estábamos en la “Place du Faubourg”, que data sus orígenes en el siglo XV, lo que antaño vendría a ser la plaza mayor del pueblo y el núcleo principal de comercio. Hoy en día está dotada de bonitas casas con los entramados de madera, muros de arenisca y tejados de pizarra tan característicos de la zona. Allí se ubica la oficina de turismo (aunque para cuando llegamos nosotras ya estaba cerrada).

Najac, Francia

Najac, Francia

Recorrimos la plaza hasta encontrarnos con la Fuente de los Cónsules (del siglo XIV).

Desde allí parte una calle que previa bajada y posterior subida conduce a las ruinas del castillo, cuyos orígenes se remontan al año 1100. Por el camino íbamos pasando las casas de piedra que antes habíamos divisado desde la carretera.

Najac, FranciaNajac, Francia

Najac - Casa del gobernador, FranciaLa verdadera subida al castillo parte desde la Casa del Gobernador, la que fue residencia del Administrador Real (hasta el siglo XIII) y por la que después pasaron importantes familias de mercaderes y nobles.

Nosotras, en nuestro caminar llegamos prácticamente a los pies del castillo, desde donde también vimos la iglesia de San Juan Evangelista (del siglo XIII), pero decidimos no subir a visitarlo… Ese mismo día habíamos visto el de Saissac y no queríamos que se nos hiciera muy tarde para llegar a Albi, la última parada del día y que también teníamos en mente visitar ese día. En cualquier caso, si tenéis ganas de saber cómo es el castillo por dentro os emplazo al siguiente post de Callejeando por el Planeta y para saber los horarios de apertura, aquí.

Najac, Francia

Así, tras recorrer el pueblo, volvimos sobre nuestros pasos para, armándonos de paciencia y ánimos por la cuestecita a subir, poner rumbo de nuevo al coche y marchar hacia Albi.

Un día en Munich, ¿qué hacer y ver?


Para conocer Münich, la oficina de turismo de la ciudad nos ofreció unirnos a una visita guiada que hacían en inglés a partir de las 10.30 h. Precisamente, nos habían citado en la puerta de la propia oficina de turismo, en pleno centro de la ciudad, en Marienplatz.

Mapa de Munich

Así que tras desayunar en nuestro apartamento, cogimos el metro para acercarnos al centro. Llegamos con algo de antelación así que estuvimos dando un paseo por allí e incluso nos sentamos a redesayunar en una cafetería de la zona...

Munich - Carrillón en el Ayuntamiento de MarienplatzLlegada la hora, nos reunimos con nuestra guía para comenzar a descubrir los principales lugares de su centro histórico.

Nuestra visita empezó viendo el carrillón del ayuntamiento o Glockenspiel, a las 11:00 h (a las 12 h hay un segundo turno y en temporada de verano, hacen un último a las 17.00 h), todo un espectáculo que congrega a gran multitud de gente a los pies del Ayuntamiento, en la Marienplatz.

Los ayuntamientos que podemos ver en la plaza, tanto el neogótico Neues Rathaus como su antecesor, el Altes Rathaus, son reconstrucciones de los originales que quedaron destruidos en la II Guerra Mundial. En el centro de la plaza, podemos ver también la Columna de María, una escultura de la Virgen María bañada en oro.

Munich - Antiguo Ayuntamiento, MarienplatzMunich - Nuevo Ayuntamiento, Marienplatz

Cuando acabó el carrillón, nuestra guía nos habló de la iglesia de San Pedro, Alter Peter. Nos comentó que desde la torre existe un mirador con unas vistas espectaculares de toda la ciudad y nos recomendó que, si teníamos oportunidad, más tarde intentáramos subir.

Nosotros debíamos seguir con la ruta y así, callejeando, llegamos a la plaza de la catedral: la Frauenkirche. Construida en ladrillo rojo, la iglesia es uno de los principales puntos turísticos de Munich. Sus dos torres (junto a la del Nuevo Ayuntamiento), rematadas por una cúpulas de color turquesa y con 99 metros de altura, dominan el cielo de la ciudad y pueden ser vistas desde cualquier punto gracias a una orden que prohíbe edificaciones mayores de 100 metros.

Munich - Huella en Frauenkirche
En el interior de la iglesia podemos encontrar la que se dice que es la huella del diablo. Nuestra guía nos explicó que cuando se construyó la catedral, el constructor prometió al diablo que el edificio no tendría ventanas. Una vez hubo acabado, el diablo entró para comprobar el cumplimiento de la promesa… y en efecto, desde ese punto, no se ven ventanas ya que quedan tapadas por las columnas del templo.

Munich

Al salir de allí nos dirigimos hacia Odeonsplatz. La Plaza del Odeón debe su nombre a una gran sala de conciertos que existía en aquel lugar en el momento de su construcción. Hoy en día está dotada de majestuosos edificios ya que en su principio fue concebida como una entrada triunfal a la ciudad.

Así, allí nos encontramos con la Feldherrnhalle o Pórtico de los Mariscales, una imponente construcción de 1841 que vanagloria el honor del ejército bávaro. También fue allí donde inició el tiroteo que puso fin al Putsch de Múnich, un intento de golpe de estado por parte del partido nacional-socialista que terminó con el propio Hitler encarcelado.

Munich - Feldherrnhalle en OdeonsplatzMunich - Iglesia de los Teatinos en Odeonsplatz

La Iglesia de los Teatinos (Theatinerkirche), dedicada a San Cayetano, también se encuentra en esta plaza; con una fachada amarilla en estilo Rococó, alberga en su interior las tumbas de algunos antiguos reyes de Baviera.

Al lado de éstos se encuentra el Hofgarten o Jardín de la Corte, un bonito jardín de estilo italiano, construido en las cercanías de la Residencia durante el siglo XVII. En su interior se halla el Templo de Diana (Hofgartentemple), un pabellón diseñado en 1615 desde el que salen diferentes caminos que recorren el jardín. Rodeando el jardín se hallan importantes construcciones como la Cancillería del Estado de Baviera, una galería de arte o el Salón de Banquetes de la Residencia.

Munich - Templo de Diana en Hofgarten

Munich - Hofgarten

Desde allí nos dirigimos al Englischer Garten, el pulmón verde de la ciudad que, con más de 400 has, es uno de los parques urbanos más grandes del mundo. En su interior existen numerosos  caminos por los que pasear pero también edificios singulares como una pagoda china o un templete de estilo griego del año 1836. Además, un gran canal, conocido como Eisbach, recorre el jardín. En él, hay una zona en la que crean olas de forma artificial y a la que la gente acude para hacer surf. Algo curioso de ver sin duda.

Munich - Englischer Garten

Desde allí, regresamos al centro de la ciudad, a la Residenz, la que fue la residencia de la familia real bávara y que es uno de los mayores palacios de Alemania. El guía nos dio una breve introducción desde el exterior, en la que nos comentó, entre otras cosas, que es típico tocar la cabeza de las estatuas de los leones que hay en su puerta para que nos den suerte, salud, dinero y amor y nos recomendó que lo visitáramos más tarde por nuestra cuenta, como hicimos.  

Munich - ResidenzMunich - leones en la Residenz

Seguimos hacia la plaza de Maximiliano José donde encontramos la sede de la Ópera y dimos por finalizada la visita guiada en la puerta de la cervecería Hofbräuhaus (HB), donde decidimos sentarnos a comer. El origen de esta cervecería se remonta a 1589 cuando era la fábrica de cerveza que abastecía a la familia Wittelsbach pero también ha sido testigo mudo de importantes acontecimientos como la proclamación de la "República Soviética de Múnich”.

MunichMunich - Hofbräuhaus (HB)

Después de comer regresamos a la Residenz para visitarla por dentro (ya que la entrada estaba incluida en la tarjeta de los palacios bávaros que habíamos sacado el primer día de viaje). Este Palacio acogió a algunos miembros de la dinastía de los Wittelsbach, que lo fueron ampliando y modificando a su gusto, llegando a construir un complejo concatenado de siete palacios con sus respectivos patios. En su interior se pueden ver muchas de las antigüedades que fueron propiedad de la familia así como una sala dedicada a los tesoros reales, alguno de ellos realmente impresionante.

Munich - Interior de la ResidenzMunich - Interior de la Residenz

Munich
Desde allí nos dirigimos a la zona en la que se concentran algunos de los museos más importantes de la ciudad: la Antigua Pinacoteca (Alte Pinakothek) que muestra una importante colección de pinturas clásicas, la Nueva Pinacoteca (Neue Pinakothek) que da continuación a la anterior y recoge cuadros de los siglos XIX y XX y la Galería de Arte Moderno (Pinakothek der Moderne). Me hubiera gustado entrar a ver la primera de ellas pero, para cuando llegamos ya estaba a punto de cerrar.

Cerca de allí se encontraba la Königsplatz, una bonita plaza presidida por tres edificios de estilo neoclásico: la Gliptoteca (que expone piezas de arte grecorromano), los Propíleos y la Staatliche Antikensammlungen (con una colección estatal de antigüedades). Esta plaza tiene además importancia histórica por haber recibido varias marchas y celebraciones durante la época nazi; de hecho, en su día acogió algunos edificios que conmemoraban la muerte de los caídos en el "Putsch de Múnich" (al que llegaron a trasladar los féretros de los caídos para que fueran visitados), y que durante la II Guerra Mundial fueron destruidos por Estados Unidos.

Munich - Königsplatz

Con estas visitas realizadas regresamos al centro de la ciudad, pero de camino vimos que en Odeonsplatz estaban preparando un entarimado para un discurso político al que iba a acudir la mismísima Angela Merkel… ¡eso lo teníamos que ver! Pero yo estaba cansadísima. No habíamos parado de caminar en todo el día (salvo para comer) y creo que aún arrastraba el cansancio de las Cuevas de Hielo (que me mataron)… así que, pese a que queríamos subir a la torre de la iglesia de San Pedro pudo más mi cansancio y decidimos irnos a tomarnos unas cañas para hacer tiempo para ver a la Merkel (que no todos los días uno la tiene delante).

Angela Merkel en MunichMunich - Antiguo ayuntamiento

Así, después de ver a la Canciller alemana, regresamos a nuestro apartamento. Cenamos en un restaurante italiano cercano y nos fuimos a dormir. El día siguiente volveríamos a España, pero antes veríamos aún algunos lugares interesantes como el Campo de Concentración de Dachau.