Preparativos de una escapada de 3 días a Ámsterdam


Para nuestra habitual escapada de Semana Santa, este año teníamos que buscar un lugar que estuviera bien comunicado no sólo con Valencia, sino también con Ginebra. En esta ocasión la idea era que Cintia partiera desde Valencia, que yo lo hiciera desde Ginebra y así encontrarnos en destino. Tras una búsqueda a fondo por internet dimos con dos lugares que se amoldaban a nuestras fechas y posibilidades económicas: Bruselas y Ámsterdam.

Hace unos años (bueno, hace ya la intemerata de 10 años) estuve en Bruselas con mis compis de la universidad (nos montamos una escapada entre nosotros a modo de Viaje Final de Carrera), así que fui yo la que decanté la balanza por Ámsterdam aunque el vuelo fuera algo más caro. Me apetecía conocer una zona nueva.

Amsterdam, Holanda

Avión de EasyJetLos Vuelos:

Desde Ginebra la compañía de bajo coste que opera es EasyJet.
  • Ida]         3 Apr 2015    Geneva 19:15 - Amsterdam 20:50
  • Vuelta]   6 Apr 2015    Amsterdam 17:20 - Geneva 18:50
Para Cintia había más posibilidades: Transavia, Iberia o Vueling, pero finalmente el mejor precio vino de la mano de Vueling:
  • Ida]         3 abril 2015  Valencia 19:25 -  Ámsterdam Terminal 3   21:55
  • Vuelta)   6 abril 2015 Ámsterdam Terminal 3  16:25 - Valencia  18:50

¿Cómo ir desde el aeropuerto de Ámsterdam, Schiphol, al centro de la ciudad?

Para los que no tienen o van a alquilar un coche (que finalmente fue nuestra opción) siempre conviene saber la manera de ir desde el aeropuerto al centro de la ciudad.

Schiphol está situado a unos 15 km de Ámsterdam y es el cuarto aeropuerto de pasajeros más grande de Europa, pero cuenta con una excelente organización. Casi formando un único ente con él se halla el Schiphol Plaza, un centro comercial, en el que podremos encontrar bares y tiendas (donde nosotras cenamos a nuestra llegada).

Para ir al centro de la ciudad en transporte público lo podremos hacer en:

Autobús - Conexxion Amsterdam:

Se trata de un autobús que sale cada 10-15 minutos y que, por 10 euros (ida y vuelta, que puede ser en días distintos), deja en el centro de Ámsterdam (concretamente en Leidseplein) en aproximadamente 30 minutos. 

Tren:

La estación de tren de Schiphol se encuentra bajo el aeropuerto. Desde allí, cada 15 minutos, salen trenes de la compañía Nederlandse Spoorwegen que en aproximadamente 20 minutos llevan a la principal estación de Ámsterdam, la Estación Central. Por la noche (entre las 24:00 h y las 6 de la mañana) existen trenes nocturnos, aunque la frecuencia de paso disminuye a un tren a la hora.

En el hall principal del aeropuerto existen máquinas expendedoras (de color amarillo) en las que comprar los tickets, aunque también las podremos encontrar en los andenes. 


¿Dónde dormir en Amsterdam? (…o en sus cercanías)

Aquí es donde nos “dormimos en los laureles” (valga la redundancia) y, pese a que los vuelos los compramos bastante temprano (allá por enero), personalmente yo dejé pasar mucho tiempo para reservar hotel.

Tenía pensado coger una habitación en el EasyHotel de Ámsterdam (que en Berlín nos había dado muy buen resultado) pero cuando fui a reservar (en marzo) ya no había nada libre… y no sólo eso, es que el resto de hoteles / guesthouses de la ciudad o estaban completas o el precio estaba por las nubes, en torno a 200 € la noche las más baratas…

Intentamos tirar de Airbnb, pero tampoco hubo suerte… No nos aceptaron en ninguno de los 3 sitios en los que probamos a reservar. Así que la cosa se complicaba.

Habitación del Hotel Keizerskroon Amsterdam Schiphol-Halfweg¿La solución? Tuvimos que reservar un hotel en un pueblo cercano a Amsterdam. Sin demorarlo mucho cogimos una habitación en el Hotel Keizerskroon Amsterdam Schiphol-Halfweg que no tenía mala pinta en booking y que nos dejaba las 3 noches por 288 euros. No era una ganga pero, en vista de cómo estaban las cosas (que por habitaciones en pisos compartidos ya pedían eso), nos fue bastante bien.

El problema es que estaba algo lejos del centro de la ciudad. Para ir y volver no había problema, se podía hacer en transporte urbano, pero nosotras llevábamos idea de recorrer también pueblos cercanos, así que decidimos alquilar un coche también… que ya viene siendo “traditional style” en nuestros viajes.


¿Dónde alquilar un coche en Amsterdam?

Hace poco he descubierto la página de Auto Europe para alquilar coches y en esta ocasión la utilicé para buscar la mejor opción allí. Se trata de un gestor/comparador que te da los precios de varias compañías y tú eliges con cuál de ellas alquilar.

Así, finalmente acabamos reservando con Hertz, un coche pequeño que por 3 días completos nos salió por 110 euros.


Entradas a comprar de antemano o reservas a hacer antes de viajar a Ámsterdam

Tal y como me dormí en los laureles con el hotel, os podéis imaginar que me pasó lo mismo en relación a las entradas a sacar de antemano…  así que os lo comentó para que no os ocurra lo mismo que a nosotras:

La casa de Ana Frank. Si tenéis interés en visitar su casa-museo os aconsejo que hagáis la reserva on-line cuanto antes (mínimo 3 meses de antelación sino suelen estar agotadas). Creo que es ligeramente más cara que in-situ pero te evitarás las largas colas (de 3 horas cuando nosotras intentamos verla) que se forman allí en su puerta.

3 horas de cola para entrar a la Casa de Ana Frank

Abonos y tarjetas de visita - ¿Es rentable comprar la I Amsterdam Card?

Para visitar la ciudad existe un pase o abono llamado “I Amsterdam Card” que incluye la entrada a varios museos, el uso del transporte público (excepto la conexión con el aeropuerto), paseos en barco por los canales e incluso alguna actividad en ciudades aledañas.

La tarjeta tiene precio distinto en función de la duración para la que la compremos: 48, 72 ó 96 horas (59, 69 y 79 euros respectivamente).

A nosotras, al ir sólo un día a la ciudad y tener coche de alquiler, no nos salía a cuenta… Pero si vosotros pensáis ir más tiempo y visitar museos quizás sea interesante, ya que éstos son bastante caros. 


Plan de viaje y coordenadas de lugares de interés:

Llegaríamos a la ciudad el viernes por la noche, así que dedicaríamos el sábado completo a descubrir el casco de Ámsterdam.

De esta manera podríamos disponer de un día y medio para ver lugares cercanos. Como viene siendo habitual, me saqué un listado de coordenadas de los lugares que despertaban nuestro interés y que, durante la marcha intentamos amoldar a nuestro plan. Os las pongo a continuación por si os son de utilidad:

Aunque, finalmente la ruta que llevamos a cabo fue la siguiente:

Viernes 3 abril 2015 – Llegada al aeropuerto y traslado al hotel

Sábado 4 de abril 2015 – Día en la ciudad de Ámsterdam

Domingo 5 de abril 2015 – Ruta por pueblos aledaños
  • Keukenhof
  • Haarlem
  • Zaanse Schans
  • Edam
  • Volendam
  • Monnickendam
  • Broek in Waterland
  • Marken
  • Muiderslot
  • Naardem
Lunes 6 de abril 2015 – Visitas de:
  • Castillo de Haar
  • Utrecht

Escapada a Amsterdam y pueblos cercanos


Holanda

ÍNDICE DEL VIAJE:

  1. Preparativos de una escapada a Ámsterdam
  2. Un día en Amsterdam, ¿qué ver y hacer?
  3. Un día en ruta, recorriendo pueblos cercanos
  4. Castillo de Haar y Utrech


Belcastel, un bonito pueblo de Aveyron (sur de Francia)


Cuando estaba preparando la ruta de este viaje por el sur de Francia y vi fotos de Belcastel en la página web de “Los pueblos más bonitos de Francia”, no me lo pensé mucho… Teníamos que pasar por allí y verlo de primera mano con nuestros ojos.

Al llegar, pese a la incesante lluvia (que siempre quita encanto a las visitas), no nos decepcionó. Dejamos el coche en un parking existente en la entrada de la población y, fuimos caminando por la carretera que le da acceso paralela al curso del río Aveyron. La imagen de todas sus pequeñas casitas medievales de piedra, encaramadas una sobre otra y presididas por un bonito castillo será difícil de olvidar. En ese momento tuve la sensación de estar adentrándome en un pueblo de cuento.

Belcastel, Francia

Belcastel, Francia

Frente a las casas un bonito puente medieval de piedra daba acceso a la iglesia de la población, cuyos orígenes se remontan al siglo XV. 


Belcastel, Francia

El puente, de 56 metros de longitud, fue construido en el año 1409 por los mismos arquitectos que levantaron el famoso puente de Avignon (aunque parece que en esta ocasión con mejor suerte), mientras que en la austera iglesia (Sta. Marie de la Madeleine) encontramos el sepulcro de Alzias de Saunhac, un caballero y señor de la localidad que vivió a finales del siglo XIV y a quién se le debe la construcción de la actual iglesia sobre una antigua capilla de la orden de los Caballeros del Santo Sepulcro pues, hasta entonces, la iglesia se situaba en el castillo. Éste contribuyó en gran medida al progreso y prosperidad de Belcastel.

Belcastel, FranciaBelcastel, Francia

Hoy en día Belcastel es muy pequeñito y tan sólo tiene 48 habitantes censados, aunque se  tiene constancia de asentamientos en la zona ya por el siglo V. Pero no fue hasta el año 1040, cuando comenzó la construcción del castillo, que algunas casas y viviendas comenzaron a proliferar a sus pies y se empezó a desarrollar la zona. En esta época el paso a través de la localidad implicaba el pago de un peaje, cosa que impulsó económicamente la población. De hecho, a un kilómetro de distancia de ésta, podremos encontrar “Le roc d’anglars” un recinto arqueológico situado sobre un promontorio rocoso cercano que tenía función defensiva a la par que almacén de los productos alimentarios recabados como peaje.

A finales del siglo XVIII la población perdió importancia y sus habitantes abandonaron el castillo que quedó con el paso del tiempo en ruinas.

Belcastel, Francia

Belcastel, Francia
En 1973 el arquitecto francés Fernand Pouillon descubrió el pueblo y quedó maravillado con su castillo hasta tal punto que decidió comprarlo (por 150.000 francos, unos 20.000 euros) y emprender una profunda restauración sobre él. Esta iniciativa animó también a los habitantes del pueblo a restaurar el resto del municipio, que fueron poco a poco renovando sus casas particulares… Así, gracias a la voluntad de todos, el castillo y el pueblo recobró su aspecto original.

Lamentablemente Pouillon murió antes de ver terminada su obra y hoy en día se encuentra enterrado en el cementerio de la iglesia, tal y como él quería.

Belcastel, Francia

Con semejante historia, comenzamos a callejear por el entramado de callejuelas de la población hasta llegar al castillo, que es en parte visitable. Está compuesto por un torreón cuadrado y torres angulares, a las que se entra a través de un puente levadizo. Es un monumento histórico pero también se emplea como galería de arte y hay diversas exposiciones.

Belcastel, Francia

La localidad cuenta también con un hotel y un restaurante (premiado con una estrella Michelin). Intentamos comer allí, pero dadas las horas que eran (creo recordar que en torno a las 15h) ya no nos atendieron… así que si vais con intención de comer, tened en cuenta los horarios franceses. 

Belcastel, Francia

Tras hacernos un bocata de atún en el coche (porque para colmo de males seguía lloviendo) continuamos nuestra ruta hacia la última localidad que visitaríamos esa jornada: Conques.

Berlín: Parlamento, Tiergarten, East Side Gallery y Nikolaiviertel


El segundo día de estancia en Berlín nos tomamos las cosas con un poquito más de calma que el primero en el que prácticamente vimos todos los “must” en un ambicioso recorrido a pie. Este día lo dedicaríamos principalmente a visitar la cúpula del Parlamento, el Tiergarten y sus alrededores, la parte de muro que queda intacta en el East Side y el barrio de Nikolaiviertel.

Ruta seguida la segunda jornada de viaje por Berlín

Así, temprano por la mañana pusimos marcha hacia el Parlamento, donde habíamos reservado visita a la cúpula a las 9:00 h. Recordad que para visitar el Parlamento se han de pedir las entradas con antelación (os remito al capítulo de Preparativos) y cuando nosotras las pedimos o no quedaban o no se podía visitar el interior. 

Visita al Reichstag, sede del Parlamento Alemán – [ 2 ]

Había visto fotos únicamente de la cúpula actual del Reichstag, así que cuando llegamos a su puerta y me encontré con un edificio de estilo clásico, me sorprendí. Pero lo cierto es que tiene mucha historia a sus espaldas, pues fue construido entre los años 1841 y 1912 en base a un proyecto de Paul Wallot.

Berlín - En el parlamento alemán

Al principio de su vida albergó las fuerzas políticas alemanas hasta que, al acabar la I Guerra Mundial, obreros y soldados ocuparon el edificio, declarando la República de Weimar y creando la constitución de 1919. En época nazi (concretamente en 1933), el edificio sufrió un “misterioso” incendio que deterioró enormemente su estado y, más tarde, con la II Guerra Mundial, el edificio quedó completamente en ruinas.  En los años 50 se demolió por completo la antigua cúpula y se realizó una pequeña reconstrucción del cuerpo principal del edificio.

Pero no fue hasta la reunificación alemana cuando el edificio recobró su importancia y el arquitecto Norman Foster resultó adjudicatario del diseño de la edificación que hoy en día vemos. Aunque conservó la antiguas fachadas exteriores, rediseñó por completo todo su interior y optó por una construcción mucho más vanguardista en cristal y acero para la cúpula. 

La visita a la  cúpula del Parlamento:

Tras atravesar un control de seguridad en una caseta a la entrada, seguimos al guía que nos daría paso a la terraza a través de un ascensor y allí mismo tomamos una audioguía (en español) que nos iría narrando la visita conforme íbamos avanzando.

La cúpula de cristal se encuentra situada sobre la Sala de Plenos del Parlamento tratando de representar que desde la parte superior, el pueblo puede ver cómo los asuntos de Estado son llevados con transparencia y claridad.

Berlín - Cúpula del ReichstagBerlín - Cúpula del Reichstag

En la base de la cúpula una serie de fotografías ilustran los momentos más importantes vividos por el edificio, después una rampa nos permite acceder a la parte superior de la cúpula desde la que nuestra audioguía nos irá explicando todas las vistas o lugares importantes de la ciudad, además de la historia del edificio y los detalles de sus elementos constructivos.

Fue una visita bastante interesante en la que empleamos en torno a una hora y cuarto o y media.

Al salir del Parlamento, tomamos el autobús 101 para adentrarnos en el Tiergarten y visitar la famosa Columna de la Victoria.

Columna de la victoria – [ 3 ]

Berlín - Columna de la Victoria
Este monumento se comenzó a construir por Heinrich Strack en 1864 para conmemorar la victoria de Prusia (en alianza con el Imperio austríaco) contra Dinamarca en la Guerra de los Ducados. Tras 10 años de construcción, Prusia había obtenido otras dos nuevas victorias contra el Imperio Austriaco y contra el Imperio de Napoleón III, por lo que la columna pasó a conmemorarlas también. Por este motivo se creó con tres segmentos y se coronó con una escultura de bronce. Más tarde, durante el Tercer Reich, la Columna se alargó con un cuarto tambor, que le hizo alcanzar los 67 metros de altura.

Aunque inicialmente fue levantada frente al Parlamento, en la Königsplatz (ahora la Plaza de la República), en 1938 la columna se trasladó al centro del parque Tiergarten, para permitir la remodelación de la ciudad.

Tras los daños que sufrió durante la Guerra, la Columna de la Victoria se restauró a mediados de los 80.

La escultura de bronce, realizada por Friedrich Drake, con sus 8,3 metros de altura y sus 35 toneladas de peso, representa a Victoria con una corona de laurel.

Berlín - Columna de la VictoriaBerlín - Columna de la Victoria

Nosotras subimos a la plataforma panorámica de la columna pues había leído que las vistas eran bastante bonitas, sin embargo la meteorología no nos sonrió esta vez y apenas pudimos ver la silueta de la ciudad dibujada en el horizonte.

Tiergarten – [ 3 ]

Al bajar de la columna seguimos nuestra ruta a pie, dando un paseo por el Tiergarten, el gran parque y pulmón verde de la ciudad.

Como suele ocurrir, este parque fue un antiguo coto de caza que, a finales del siglo XVII fue  transformado en  “parque de ocio”. Con los años el parque fue sufriendo diversas remodelaciones, aunque la más acusada fue llevada a cabo por Peter Joseph Lenné, que le hizo adoptar el modelo inglés.

Hoy en día el parque es lugar de paseo, de picnics, de relax… aunque, como cualquier en parque, leí que no es una zona muy recomendable al anochecer.

Pero nosotras teníamos la mente ya en otro lugar, y poco a poco dejamos el parque atrás para adentrarnos de nuevo en el bullicio de la ciudad.

La Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm y el zoo de Berlín – [ 4 ]

Pasamos frente a la puerta del zoo para dirigirnos a la Iglesia neorrománica Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche. Según dicen, la iglesia en sí no tuvo especial importancia hasta que quedó destrozada por los bombardeos de la II Guerra Mundial. Así, cuando en 1950 se planteó demolerla, los ciudadanos se negaron y se tomó la decisión de crear un monumento conmemorativo con los restos de la iglesia.

Su aspecto viejo y ennegrecido logra alcanzar su objetivo: recordarnos a todos la insensatez de la guerra. En el interior, una pequeña exposición muestra algunas fotos de la época en la que la iglesia quedó destrozada por los bombardeos y una serie de mosaicos (restaurados) de los emperadores alemanes.

Berlín - Iglesia Memorial Kaiser WilhelmBerlín - Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm

Frente a la iglesia se construyó una moderna capilla (llamada Iglesia Nueva) y en la parte trasera de la iglesia, un edificio octogonal se construyó como campanario en 1960, que actualmente alberga una tienda de suvenires.

Tras dar un pequeño paseo por la calle Kurfürstendamm, una de las más importantes de la ciudad, cogimos de nuevo el metro para ver por dentro la Sinagoga, que se nos había resistido el día anterior.

La Nueva Sinagoga de Berlín - [ 5 ]

Berlín - Nueva SinagogaEsta vez sí que la pillamos abierta y pudimos ver la exposición permanente que allí se muestra: documentos y diversas piezas que quieren dar idea de cómo era vida judía de Berlín en el pasado.

A mí personalmente no me dijo mucho este museo, aunque tenía curiosidad por ver cómo era el interior del edificio, me pareció una entrada cara para lo pobre de la exposición.

La zona estaba plagada de restaurantes, así que aprovechamos para comer por las cercanías.

Después decidimos acercarnos a ver si podíamos hacer un tour por el subsuelo de la ciudad con Berliner Underwelten.

Berliner Unterwelten  - [ 6 ]

Existen varios recorridos en los que un guía de la empresa Berliner Underwelten, acompaña a los visitantes a través de alguno de los más de 100 búnkeres que aún existen en  las entrañas de la capital alemana. Y es que, cuando comenzó el declive alemán en la II Guerra Mundial, Hitler mandó construir búnkeres en sus principales ciudades, especialmente en Berlín (donde llegaron a existir más de 1.000).

La empresa ofrece tours en varios idiomas (incluido el español), pero no admite reservas de antemano ni compras anticipadas. Cuando nosotras llegamos sólo iban a hacer un tour en alemán que estaba ya completo y el día siguiente nos comentaron que cerraban, por lo que nos quedamos con las ganas de hacer alguno de esos recorridos bajo tierra. Quizás (si no hubiéramos tenido la reserva en el parlamento) lo mejor hubiera sido acercarse a primera hora de la mañana.

En fin, no hubo suerte, por lo que pusimos rumbo a otro punto de interés: la zona del East Side.

El muro de Berlín en el East Side Gallery - [ 7 ]

Los restos del muro son ya una parte más de la ciudad y los pudimos encontrar en diversos lugares durante los días que estuvimos, pero es en el East Side, en la calle Mühlenstraße, donde se conserva el mayor tramo de Muro de Berlín (con 1,3 kilómetros).

Berlín - East Side Gallery

Allí podemos decir que se encuentra la mayor galería de arte al aire libre del mundo (East Side Gallery). Cientos de graffitis de artistas de todo el mundo (de 24 países) trataron de documentar el cambio producido tras la caída del Muro de Berlín, sus protestas y mensajes de esperanza por un futuro libre y mejor.

Berlín - East Side Gallery

Y aunque a lo largo del muro, encontraremos obras que nos gustarán, son especialmente famosas las pinturas del líder ruso Leonid Brezhnev besando al líder de la República Democrática Alemana, Erich Honecker, o la imagen de un Trabant (el coche utilizado en la alemania oriental) atravesando el muro.

Berlín - East Side Gallery

En las cercanías del muro pudimos ver el estadio O2 World y el Oberbaumbrücke, un bonito puente del siglo XIX, que fue utilizado como uno de los 8 pasos fronterizos que existían en la ciudad durante la vigencia del muro.

Berlín - O2 World

Tras recorrer la zona tomamos de nuevo el metro y nos dirigimos a Alexander Platz. El día anterior no habíamos terminado de recorrer bien sus alrededores y éstos se iban a convertir en la mejor sorpresa del viaje.

Desde la plaza fuimos callejeando para ver algunos edificios curiosos como la Franziskaner KlosterKirche (una iglesia del siglo XIII que muestra claramente las cicatrices de la guerra), la Parochial-kirche, algunos edificios municipales como el Altes Stadhaus dotado de una poderosa torre o el propio ayuntamiento… pero la sorpresa vendría después, al adentrarnos en el pequeño barrio de Nicolás.

Berlín - Ayuntamiento y torre de la TV

Nikolaiviertel   - [ 8 ]

Berlín - Barrio de NicolásEntre el río Spree y el rojo ayuntamiento se encuentra esta zona residencial, que resulta ser la más antigua de Berlín. Es un lugar con mucho encanto, con calles peatonales medievales (dotadas de numerosos restaurantes y pequeñas tiendas) que contrasta con el resto de la ciudad.

La zona empezó a poblarse alrededor del año 1200 cuando se terminó la Iglesia de San Nicolás. Así se crearon dos zonas diferenciadas: Berlín, situada al este del río Spree, y Cölln, (algo menor) situada justo enfrente, en la orilla occidental.

Hasta la Segunda Guerra Mundial, el barrio se caracterizaba por sus tiendas, fincas y talleres de artesanía, pero en 1944 quedó prácticamente destruido por las bombas. Durante mucho tiempo la zona permaneció abandonada y llena de escombros, pero entre los años 1981 y 1987 una profunda reconstrucción se llevó a cabo bajo la dirección del arquitecto Günter Stahn, que, siguiendo los modelos históricos, intentó levantar las casas y calles de la manera más exacta como le fue posible. Así, hoy en día, en estas calles aún podemos ver una pincelada de lo que fue el antiguo Berlín.

Berlín - Barrio de Nicolás

Allí podemos intuir cómo fueron algunos de los edificios más antiguos Berlín ya que muchas de estas reconstrucciones se abren para nosotros en forma de museos:
  • Nikolaikirche es la iglesia más antigua de la ciudad en la que aún se pueden ver los cimientos originales, aunque ha sido remodelada varias veces con el paso de los años. Hoy en día ofrece explicaciones acerca a la historia de la iglesia y de sus reconstrucciones
  • El knoblauchhaus, un edificio barroco (del 1760) que, expone objetos y mobiliario de los Knoblauch, una adinerada familia de la época que se dedicaba al comercio con telas
  • El Ephraim-Palais, un palacio barroco del siglo XVIII convertido en museo con exhibiciones sobre la historia del arte y la cultura en Berlín
  • Zille Museum: que muestra las satíricas obras de Heinrich Zille, representando el ambiente del Berlín del siglo XIX
  • Hanfmuseum o museo del cáñamo: que explica desde su proceso de producción hasta los usos medicinales,… 
Mientras caminábamos por el barrio se nos hizo de noche, así que regresamos a la zona del hotel para cenar en un italiano cercano (lo más barato y bueno que hemos encontrado jamás) y nos fuimos a dormir. Ya sólo nos quedaba medio día en la ciudad.

Ambialet, Brousse le Chateau y Sauveterre de Rouergue en Francia


Continuábamos la tercera jornada de viaje por el sur de Francia visitando tres pequeñas ciudades que pillaban de camino en la ruta de Albi a Conques: Ambialet, Brousse le Chateau y Sauveterre de Rouergue.

Ambialet 

Sobre una gran península rocosa creada por un gran meandro (de alrededor de 3 km) del río Tarn, se sitúa Ambialet.
Ambialet - Francia

Aunque se sabe que los celtas ya habitaron esta zona, el origen de la ciudad se debe a un convento que fue construido en el siglo XI por unos monjes benedictinos. El obispo de Nimes otorgó la península, con la capilla y su pequeño monasterio a la abadía de San Víctor de Marsella en 1507. Con los años el monasterio fue ampliado y transformado en priorato. Hoy en día podemos visitar la capilla, donde encontraremos una estatua de Nuestra Señora del Oder que data del siglo XVII.

Ambialet - FranciaAmbialet - Francia

En el centro de la península se levantó también un castillo, mientras que los habitantes construyeron sus casas a lo largo del istmo. En aquella época los habitantes iban y venían a sus casas mediante barcas y no fue hasta alrededor del año 1900 cuando se construyó el puente que hoy en día le da acceso.

Ambialet - Francia

Con la peculiaridad geográfica de la zona, el pueblo se dividió en dos, e incluso hoy en día parecen dos núcleos de población diferenciados.

La ciudad no es fea pero, quitado su emplazamiento y la capilla del priorato, no le vi nada especial. Así que proseguimos la ruta hasta la siguiente parada.

Brousse-le-Château

Y con ese nombre, precisamente lo que nos encontramos es eso: una ciudad cobijada a los pies de un castillo del siglo IX…  

Brousse-le-Château - Francia

El pueblo ha sido testigo de importantes acontecimientos de la historia, viviendo de primera mano invasiones y guerras señoriales: desde la Guerra de los Cien Años hasta las guerras de religión del siglo XVI… aunque la fuente principal de ingresos de la población ha sido siempre la agricultura y el comercio a lo largo del valle del Tarn.

Brousse-le-Château - FranciaBrousse-le-Château - Francia

Sus calles empedradas, el puente de entrada románico, su iglesia (del siglo XV) y en la cima de todo su castillo, hacen de éste uno de los pueblecitos medievales más bonitos de los que pudimos ver. No habíamos leído mucho sobre él, tan sólo una pequeña mención en el blog Libreta Viajera, y nos llevamos una grata sorpresa pues, pese a la lluvia, nos pareció un pueblecito encantador.

Brousse-le-Château - Francia

Aunque no pudimos visitarlo (por lo limitado de sus horarios de apertura), dicen que la visita al castillo medieval, merece la pena. Una auténtica fortaleza con marcados signos de arquitectura defensiva (con un calabozo, unas importantes murallas y sus cinco torres de defensa). Durante gran parte de su vida el castillo perteneció a los Arpajon, una poderosa familia de la nobleza francesa, pero con los años el castillo pasó a manos de la ciudad que lo convirtió en presbiterio. Fue gracias a recientes proyectos de voluntariado que ha sido salvado de la ruina y desde 2007 está siendo gestionado por el ayuntamiento.

Hecha la visita, seguimos nuestra marcha en coche.

Sauveterre de Rouergue

Casi por casualidad (gracias a unos carteles que vimos por la carretera que circulábamos) acabamos visitando Sauveterre de Rouergue. Esta ciudad nació en el siglo XIII siguiendo los patrones de una nueva política urbanística. Así, alrededor de una plaza mayor, se marcaron algunos solares en los que implantar las respectivas casas, cada una con su jardín y su pozo, delimitados a su vez por 4 calles principales que daban acceso a los jardines.

Aunque en un principio se intentó proporcionarle carácter agrícola, la bastida finalmente adoptó una función mayoritariamente comerciante y administrativa. Así, poco a poco, fueron apareciendo oficios como: carnicerías, fraguas, cuchillerías, sombrererías... Las arcadas de la plaza mayor son buena prueba de ello.

Sauveterre de Rouergue - Francia

Sin embargo, la peste y las hambrunas le pasaron factura, quedando desde el siglo XVIII apartada de los grandes ejes de comunicación.

A mediados del siglo XX, sus habitantes se propusieron restaurar el patrimonio arquitectónico de la ciudad, estando hoy en día incluida en la lista de las villas más bonitas de Francia.

Sauveterre de Rouergue - FranciaSauveterre de Rouergue - Francia

Tras dar una vuelta por sus calles y ver la iglesia… pusimos rumbo hacia nuestra siguiente parada: Belcastel, pero eso os lo contaré en la próxima entrada.