Otro pueblo con encanto en el sur de Francia: Najac


Dejamos atrás Cordes sur Ciel para continuar nuestra ruta hacia uno de los pueblos incluidos en la lista de “las villas más bonitas de Francia”: Najac.

La ciudad se halla sobre uno de los pequeños promontorios rocosos que el río Aveyron creó con el paso de los años a la vez que moldeaba su cauce con sus meandros… El camino no era largo (unos 25 km) pero con mucha curva y las carreteras no eran las más amplias por las que circulamos en nuestro viaje, pero el entorno verde por el que íbamos tenía su encanto. De hecho, la silueta que nos regaló la ciudad a nuestra llegada no podía ser más bonita: a nuestro nivel, verdes campos en los que las vacas pastaban plácidamente, mientras que desde lo alto se asomaban las casas de piedra que pueblan la ciudad, con el castillo y la iglesia sobresaliendo sobre todas ellas.

Najac, Francia

Rodeamos con el coche el pueblo, hasta llegar a uno de sus extremos, donde hay un parking en el que dejar el coche y desde el que comenzamos nuestra visita. Estábamos en la “Place du Faubourg”, que data sus orígenes en el siglo XV, lo que antaño vendría a ser la plaza mayor del pueblo y el núcleo principal de comercio. Hoy en día está dotada de bonitas casas con los entramados de madera, muros de arenisca y tejados de pizarra tan característicos de la zona. Allí se ubica la oficina de turismo (aunque para cuando llegamos nosotras ya estaba cerrada).

Najac, Francia

Najac, Francia

Recorrimos la plaza hasta encontrarnos con la Fuente de los Cónsules (del siglo XIV).

Desde allí parte una calle que previa bajada y posterior subida conduce a las ruinas del castillo, cuyos orígenes se remontan al año 1100. Por el camino íbamos pasando las casas de piedra que antes habíamos divisado desde la carretera.

Najac, FranciaNajac, Francia

Najac - Casa del gobernador, FranciaLa verdadera subida al castillo parte desde la Casa del Gobernador, la que fue residencia del Administrador Real (hasta el siglo XIII) y por la que después pasaron importantes familias de mercaderes y nobles.

Nosotras, en nuestro caminar llegamos prácticamente a los pies del castillo, desde donde también vimos la iglesia de San Juan Evangelista (del siglo XIII), pero decidimos no subir a visitarlo… Ese mismo día habíamos visto el de Saissac y no queríamos que se nos hiciera muy tarde para llegar a Albi, la última parada del día y que también teníamos en mente visitar ese día. En cualquier caso, si tenéis ganas de saber cómo es el castillo por dentro os emplazo al siguiente post de Callejeando por el Planeta y para saber los horarios de apertura, aquí.

Najac, Francia

Así, tras recorrer el pueblo, volvimos sobre nuestros pasos para, armándonos de paciencia y ánimos por la cuestecita a subir, poner rumbo de nuevo al coche y marchar hacia Albi.

Un día en Munich, ¿qué hacer y ver?


Para conocer Münich, la oficina de turismo de la ciudad nos ofreció unirnos a una visita guiada que hacían en inglés a partir de las 10.30 h. Precisamente, nos habían citado en la puerta de la propia oficina de turismo, en pleno centro de la ciudad, en Marienplatz.

Mapa de Munich

Así que tras desayunar en nuestro apartamento, cogimos el metro para acercarnos al centro. Llegamos con algo de antelación así que estuvimos dando un paseo por allí e incluso nos sentamos a redesayunar en una cafetería de la zona...

Munich - Carrillón en el Ayuntamiento de MarienplatzLlegada la hora, nos reunimos con nuestra guía para comenzar a descubrir los principales lugares de su centro histórico.

Nuestra visita empezó viendo el carrillón del ayuntamiento o Glockenspiel, a las 11:00 h (a las 12 h hay un segundo turno y en temporada de verano, hacen un último a las 17.00 h), todo un espectáculo que congrega a gran multitud de gente a los pies del Ayuntamiento, en la Marienplatz.

Los ayuntamientos que podemos ver en la plaza, tanto el neogótico Neues Rathaus como su antecesor, el Altes Rathaus, son reconstrucciones de los originales que quedaron destruidos en la II Guerra Mundial. En el centro de la plaza, podemos ver también la Columna de María, una escultura de la Virgen María bañada en oro.

Munich - Antiguo Ayuntamiento, MarienplatzMunich - Nuevo Ayuntamiento, Marienplatz

Cuando acabó el carrillón, nuestra guía nos habló de la iglesia de San Pedro, Alter Peter. Nos comentó que desde la torre existe un mirador con unas vistas espectaculares de toda la ciudad y nos recomendó que, si teníamos oportunidad, más tarde intentáramos subir.

Nosotros debíamos seguir con la ruta y así, callejeando, llegamos a la plaza de la catedral: la Frauenkirche. Construida en ladrillo rojo, la iglesia es uno de los principales puntos turísticos de Munich. Sus dos torres (junto a la del Nuevo Ayuntamiento), rematadas por una cúpulas de color turquesa y con 99 metros de altura, dominan el cielo de la ciudad y pueden ser vistas desde cualquier punto gracias a una orden que prohíbe edificaciones mayores de 100 metros.

Munich - Huella en Frauenkirche
En el interior de la iglesia podemos encontrar la que se dice que es la huella del diablo. Nuestra guía nos explicó que cuando se construyó la catedral, el constructor prometió al diablo que el edificio no tendría ventanas. Una vez hubo acabado, el diablo entró para comprobar el cumplimiento de la promesa… y en efecto, desde ese punto, no se ven ventanas ya que quedan tapadas por las columnas del templo.

Munich

Al salir de allí nos dirigimos hacia Odeonsplatz. La Plaza del Odeón debe su nombre a una gran sala de conciertos que existía en aquel lugar en el momento de su construcción. Hoy en día está dotada de majestuosos edificios ya que en su principio fue concebida como una entrada triunfal a la ciudad.

Así, allí nos encontramos con la Feldherrnhalle o Pórtico de los Mariscales, una imponente construcción de 1841 que vanagloria el honor del ejército bávaro. También fue allí donde inició el tiroteo que puso fin al Putsch de Múnich, un intento de golpe de estado por parte del partido nacional-socialista que terminó con el propio Hitler encarcelado.

Munich - Feldherrnhalle en OdeonsplatzMunich - Iglesia de los Teatinos en Odeonsplatz

La Iglesia de los Teatinos (Theatinerkirche), dedicada a San Cayetano, también se encuentra en esta plaza; con una fachada amarilla en estilo Rococó, alberga en su interior las tumbas de algunos antiguos reyes de Baviera.

Al lado de éstos se encuentra el Hofgarten o Jardín de la Corte, un bonito jardín de estilo italiano, construido en las cercanías de la Residencia durante el siglo XVII. En su interior se halla el Templo de Diana (Hofgartentemple), un pabellón diseñado en 1615 desde el que salen diferentes caminos que recorren el jardín. Rodeando el jardín se hallan importantes construcciones como la Cancillería del Estado de Baviera, una galería de arte o el Salón de Banquetes de la Residencia.

Munich - Templo de Diana en Hofgarten

Munich - Hofgarten

Desde allí nos dirigimos al Englischer Garten, el pulmón verde de la ciudad que, con más de 400 has, es uno de los parques urbanos más grandes del mundo. En su interior existen numerosos  caminos por los que pasear pero también edificios singulares como una pagoda china o un templete de estilo griego del año 1836. Además, un gran canal, conocido como Eisbach, recorre el jardín. En él, hay una zona en la que crean olas de forma artificial y a la que la gente acude para hacer surf. Algo curioso de ver sin duda.

Munich - Englischer Garten

Desde allí, regresamos al centro de la ciudad, a la Residenz, la que fue la residencia de la familia real bávara y que es uno de los mayores palacios de Alemania. El guía nos dio una breve introducción desde el exterior, en la que nos comentó, entre otras cosas, que es típico tocar la cabeza de las estatuas de los leones que hay en su puerta para que nos den suerte, salud, dinero y amor y nos recomendó que lo visitáramos más tarde por nuestra cuenta, como hicimos.  

Munich - ResidenzMunich - leones en la Residenz

Seguimos hacia la plaza de Maximiliano José donde encontramos la sede de la Ópera y dimos por finalizada la visita guiada en la puerta de la cervecería Hofbräuhaus (HB), donde decidimos sentarnos a comer. El origen de esta cervecería se remonta a 1589 cuando era la fábrica de cerveza que abastecía a la familia Wittelsbach pero también ha sido testigo mudo de importantes acontecimientos como la proclamación de la "República Soviética de Múnich”.

MunichMunich - Hofbräuhaus (HB)

Después de comer regresamos a la Residenz para visitarla por dentro (ya que la entrada estaba incluida en la tarjeta de los palacios bávaros que habíamos sacado el primer día de viaje). Este Palacio acogió a algunos miembros de la dinastía de los Wittelsbach, que lo fueron ampliando y modificando a su gusto, llegando a construir un complejo concatenado de siete palacios con sus respectivos patios. En su interior se pueden ver muchas de las antigüedades que fueron propiedad de la familia así como una sala dedicada a los tesoros reales, alguno de ellos realmente impresionante.

Munich - Interior de la ResidenzMunich - Interior de la Residenz

Munich
Desde allí nos dirigimos a la zona en la que se concentran algunos de los museos más importantes de la ciudad: la Antigua Pinacoteca (Alte Pinakothek) que muestra una importante colección de pinturas clásicas, la Nueva Pinacoteca (Neue Pinakothek) que da continuación a la anterior y recoge cuadros de los siglos XIX y XX y la Galería de Arte Moderno (Pinakothek der Moderne). Me hubiera gustado entrar a ver la primera de ellas pero, para cuando llegamos ya estaba a punto de cerrar.

Cerca de allí se encontraba la Königsplatz, una bonita plaza presidida por tres edificios de estilo neoclásico: la Gliptoteca (que expone piezas de arte grecorromano), los Propíleos y la Staatliche Antikensammlungen (con una colección estatal de antigüedades). Esta plaza tiene además importancia histórica por haber recibido varias marchas y celebraciones durante la época nazi; de hecho, en su día acogió algunos edificios que conmemoraban la muerte de los caídos en el "Putsch de Múnich" (al que llegaron a trasladar los féretros de los caídos para que fueran visitados), y que durante la II Guerra Mundial fueron destruidos por Estados Unidos.

Munich - Königsplatz

Con estas visitas realizadas regresamos al centro de la ciudad, pero de camino vimos que en Odeonsplatz estaban preparando un entarimado para un discurso político al que iba a acudir la mismísima Angela Merkel… ¡eso lo teníamos que ver! Pero yo estaba cansadísima. No habíamos parado de caminar en todo el día (salvo para comer) y creo que aún arrastraba el cansancio de las Cuevas de Hielo (que me mataron)… así que, pese a que queríamos subir a la torre de la iglesia de San Pedro pudo más mi cansancio y decidimos irnos a tomarnos unas cañas para hacer tiempo para ver a la Merkel (que no todos los días uno la tiene delante).

Angela Merkel en MunichMunich - Antiguo ayuntamiento

Así, después de ver a la Canciller alemana, regresamos a nuestro apartamento. Cenamos en un restaurante italiano cercano y nos fuimos a dormir. El día siguiente volveríamos a España, pero antes veríamos aún algunos lugares interesantes como el Campo de Concentración de Dachau.

Visita de Cordes sur Ciel, la primera bastida francesa


Dejamos atrás Gaillac para dirigirnos al siguiente pueblo de nuestra ruta: Cordes sur Ciel.

Ya desde la carretera comenzábamos a ver esta ciudad, encaramada en una pequeña colina y protegida por 4 murallas.

Cordes sur Ciel, Francia

Logramos dejar el coche, sin demasiado problema, en un aparcamiento de tipo zona azul no muy lejano a la calle de acceso al pueblo y, tras dejar el ticket (creo que nos costó 3 euros para todo el día), comenzamos nuestra visita… Tocaba subir a la cima de la colina para ver el casco histórico de la ciudad.

Cordes sur Ciel fue una de las primeras bastidas (o ciudades fortificadas) de Francia, construida en el año 1222 por Raimundo VII. Al igual que ya habíamos visto en Toulouse años atrás, la riqueza de la población se fundamentó en el comercio de telas y, en especial, del tinte que se desarrolló en la región, “el pastel”. En sus mejores tiempos (entre los siglos XII y XIV) se levantaron bonitos palacios góticos que hoy en día siguen engalanando la población.

Cordes sur Ciel, Francia
Con un pasado cátaro, la población sufrió la ira de Simon de Montfort durante la época de las cruzadas. De vuelta al catolicismo, el obispo de Albi ordenó la construcción de la iglesia de St. Michel, que fue ejecutada entre los siglos XIII y XV, con una única nave y enormes muros.

Sin embargo, el nombre de la población es mucho más reciente, del año 1993. Y es que es bastante habitual que temprano por la mañana una intensa niebla cubra el valle Cérou, siendo sólo visible la parte superior del pueblo, que parece  emerger de entre las nubes. Por este motivo el actual alcalde de la población, Paul Quiles, formalizó su nombre a “Cordes-sur-ciel” en 1993.

Si echamos un vistazo al plano en planta de la ciudad parece aglutinarse en forma ovalada alrededor de la calle principal, de la Rue Raimond VII y, en ella se pueden observar los principales edificios históricos y palacetes de la ciudad. Así que, poco a poco, nos echamos el ánimo para emprender la subida (para la que hay que mentalizarse…).

Si bien, la calle por la que ascendíamos era bonita, con las calzadas adoquinadas y prácticamente peatonales, el conjunto histórico se encuentra en la ciudad alta. Y a ella accedimos a través de dos puertas medievales, de la Puerta “de l’Horloge” primero y después de la Puerta “de Vainqueur”.

Cordes sur Ciel (Porte de l'horloge), FranciaCordes sur Ciel (Porte de Vainqueur), Francia

Cordes sur Ciel (Portail Peint), FranciaEn primer lugar nos acercamos a la parte trasera de la población, a la Rue de la Boucarié, desde la que existen bonitas vistas de los campos aledaños, pero no le vimos mucha continuidad a la ruta que llevábamos y al poco regresamos para, atravesando un nuevo portón (el Portail Peint), continuar nuestra marcha por la calle principal, Raimundo VII.

A partir de este punto, ya nos encontrábamos en la parte alta de la ciudad, en su corazón, dotado de un marcado carácter medieval. Allí se hallan todos esos palacios góticos de los que hablábamos antes, como son las Maisons Prunet y Carrié-Boyer, la Maison du Grand Fauconnier, la Maison du Grand Veneur  o la Maison du Grand Ecuyer, entre otras. La piedra predomina en la población, con todas las casas realizadas en este material y las calles adoquinadas. También, como en todas estas pequeñas villas con encanto, hay muchas tiendas de artesanía y de productos de la región.

Calles de Cordes sur Ciel, FranciaCalles de Cordes sur Ciel, Francia

Siguiendo la ruta llegamos a uno de los lugares neurálgicos de la población, el Mercado cubierto, un antiguo mercado medieval, del siglo XIV, que actualmente cobija la terraza de un café. En la plaza también se halla una cruz del siglo XVI y un pozo de más de 120 m de profundidad del siglo XIII.

Continuamos caminando por la calle hasta toparnos con la Iglesia de San Miguel, en la que destaca la alta torre del campanario. Tiene unas dimensiones de 40 m de longitud por 30 m de anchura y altura. De su interior, destaca el retablo mayor que data del 1684 y el órgano, que siendo del año 1842, proviene de Notre Dame de París. Resulta curioso localizar una puerta a media altura, a la que no se puede acceder, en la fachada oeste. Por lo que, la puerta de acceso principal se sitúa en la fachada sur.

Iglesia de S. Michel, Cordes sur Ciel, FranciaCordes sur Ciel, Francia

Acabamos nuestra visita acercándonos a la Porte des Ormeaux, desde la que emprendimos el regreso hacia el coche, atravesando de nuevo la ciudad, pero esta vez perdiéndonos por sus calles. Cordes sur Ciel nos había encantado.

Cordes sur Ciel, FranciaCordes sur Ciel (Porte des Ormeaux), Francia

Tras tomar una coca cola en una cafetería, pusimos rumbo hacia nuestra siguiente visita: Najac.  

Escapada de 5 días a Sicilia. ¿Qué ruta hacer?


Sicilia - símboloHace unos días, el grupo de viajeros que formamos Globellers, recibió un mensaje en twitter de una lectora que quería hacer una escapada por Sicilia y nos preguntaba cuáles eran las visitas imprescindibles o posibles rutas para hacer en poco tiempo por esta isla italiana. 

La verdad es que hace un porrón de tiempo que yo estuve allí, nada menos que en el 2006 (aún recuerdo a mis hermanas diciéndome que me regalaban un viaje a Sicilia por haber terminado la carrera) pero lo cierto es que la ruta que llevamos a cabo se puede hacer en cualquier momento, por lo que me puse manos a la obra para hacer un breve resumen que pudiera ser útil a otros viajeros que deseen conocer Sicilia. 

Plan de una escapada de 5 días por Sicilia: 

Sicilia es una isla que se puede recorrer muy fácilmente en coche (a pesar de la forma de conducir italiana, que nos dio más de un susto). 

En esta ocasión fueron mis hermanas las que se encargaron de todos los preparativos, las que hicieron la reserva de coche, el planning de viaje y seleccionaron los hoteles en los que nos quedaríamos… y de los que lamentablemente no me acuerdo.

Pero lo que sí recuerdo es la ruta que hicimos, el día a día de viaje. ¿Quieres conocerlo? 

Día 1 (06/12/2006) – De Catania a Taormina 

Aproximadamente a la hora de comer tomábamos un vuelo desde Madrid en dirección a Catania. No recuerdo qué compañía era pero sí que éste salió y, por ende, también llegó con retraso al destino.

Ya en tierra hicimos los pertinentes trámites para recoger el coche de alquiler y, tras montarnos en nuestro Lancia Musa (la primera vez que yo veía este coche), dimos comienzo a nuestro viaje por Sicilia. 

En aquellos tiempos yo aún no tenía gps en el móvil y lo primero que hicimos, como es natural en nosotras, fue perdernos por Catania… Tras una serie de vueltas por los barrios menos adecuados de la ciudad, con los atascos y caos circulatorios italianos de rigor, logramos salir de aquella ciudad y encaminarnos hacia Taormina, donde íbamos a dormir ese día.

Al llegar a la ciudad y, tras asentarnos en el hotel, dimos un pequeño paseo nocturno, cenamos y regresamos a dormir. La visita a la ciudad la realizaríamos el siguiente día. 

Día 2 (07/12/2006) – Taormina, Tindari, Cefalú y Palermo

Sicilia - En Taormina
Nos despertábamos en Taormina, una de las joyas sicilianas. Su centro urbano es peatonal, así que nosotras dejamos el coche en el aparcamiento del hotel y nos perdimos por sus callejuelas para descubrir a pie las maravillas de esta ciudad crecida a la sombra del volcán Etna, el volcán activo más grande de Europa (con 3342 metros). 

Se puede decir que Taormina es un “pueblo con encanto” en lo que sólo pasear es un verdadero placer, aunque el lugar más representativo de la ciudad es el teatro, el segundo en tamaño de los teatros clásicos de Sicilia (tras el de Siracusa) y no sólo por su alto valor arqueológico, sino también por las preciosas vistas panorámicas que desde allí hay de la bahía de Naxos y del Etna.

Sicilia - Teatro de Taormina

Una vez terminamos la visita del teatro, retornamos al hotel, para coger el coche y marcharnos en dirección a Tindari, la última colonia griega de la isla, que fue descubierta en el siglo XIX, cuando se sacaron a la luz restos arquitectónicos como unas murallas defensivas del siglo III a.C., estatuas y mosaicos (algunos de los cuales se pueden ver en el museo local) y un teatro, construido a finales del siglo IV a.C.

Sicilia - TindariSicilia - Tindari

Al acabar la visita continuamos nuestra ruta hasta Cefalú, una agradable población costera de ambiente pesquero. Descubrimos los principales lugares turísticos de la ciudad: la catedral, el puerto pesquero, nos perdimos por sus calles e incluso subimos a la Rocca, la montaña bajo la que se asienta la ciudad y que, con forma de cabeza (Cephaloedium) es la que le da nombre. En sus laderas se halla el Templo de Diana y nosotras, muy bravas, decidimos subir a echar un ojo. Sin embargo, al llegar casi a la cima, un portón cerrado con unas cadenas nos cortó el paso… ¡Ya podían haber indicado antes que estaba cerrado! Un par de fotos de las vistas y de vuelta al coche, estaba anocheciendo y teníamos que llegar a Palermo, donde dormiríamos esa noche.

Sicilia - CefalúSicilia - Cefalú

Sicilia - CefalúSicilia - Cefalú

Para cuando llegamos a Palermo, la capital de Sicilia, el tiempo apremiaba y simplemente pudimos callejear y descubrirla a través de las sorpresas que nos asaltaban en el camino, así pudimos observar alguno de sus tesoros (como San Giovanni degli Eremiti, la famosa plaza Quattro Canti, la catedral o la plaza Pretoria), antes de cenar e irnos al hotel.

Día 3 (08/12/2006) – Monreale, Segesta, Selinunte y Agrigento 

La primera visita de nuestro tercer día de viaje se situaba a 11 kilómetros de Palermo, Monreale. Allí nos esperaba su famoso monasterio benedictino, con su imponente catedral, dotada de unos preciosos mosaicos dorados, y su claustro, al que se accedía desde fuera de la catedral, con su correspondiente entrada y que dicen que se ha convertido en la culminación del arte arabo-normando en Sicilia (aunque recuerdo que personalmente me pareció caro para lo que hay que ver dentro).

Sicilia - MonrealeSicilia - Monreale

Después de esta visita nos trasladamos de nuevo en coche hasta Segesta. Y es que en medio de un paraje rupestre, podemos encontrar esta antigua ciudad griega famosa por su inacabado templo dórico (pese a lo que pudiera parecer por su buen estado de conservación) y su teatro griego (ubicado en la cima de un monte, al que, aunque se puede subir en un autobús, nosotras accedimos a patita y... ¡menudas cuestas!)

Sicilia - SegestaSicilia - Segesta

Tras retornar al coche (esta vez era bajada para alivio de mis piernas), nos trasladamos a la vecina Selinunte, la antigua Selinus griega, uno de los enclaves arqueológicos más destacados del Mediterraneo.

El complejo arqueológico actual se divide en cuatro zonas: los Templos Orientales, la Acrópolis, la Ciudad Antigua y el santuario de Malophoros. Su alto nivel de degradación hace que sea necesario llevar una buena guía para hacerse una idea de la importancia que tuvo en su momento esta antigua colonia griega y cómo su privilegiada situación cerca del mar le permitía controlar el tráfico marítimo de la zona, a la vez que consolidaba su economía mediante la agricultura y la cría de caballos.

Sicilia - SelinunteSicilia - SelinunteSicilia - Selinunte

Tras esta interesante visita para los apasionados de la arqueología (como es mi caso), cogimos de nuevo el coche para dirigirnos hacia Agrigento, la ciudad que posee el conjunto de templos griegos mejor conservado del mundo. Motivo suficiente para que este valle de los templos de Agrigento, (la antigua Akragas) sea Patrimonio de la Humanidad.


Sicilia - AgrigentoSicilia - Agrigento

Tras visitar el recinto arqueológico nos dirigimos al hotel para dar por finalizada la jornada.

Día 4 (09/12/2006) - Piazza Armerina, Caltagirone, Ragusa y Siracusa

Nuestra cuarta jornada por Sicilia nos llevó (con un pequeño amago de nuestro coche de dejarnos tiradas) en primer lugar a Piazza Armerina, el lugar del que me atrevería a decir que fue el que más me gustó de todo el viaje y que es conocido por albergar el complejo de mosaicos mejor conservado de época romana. 

Se cree que la Villa de Casale era la lujosa residencia de Maximiano, el gobernador del imperio entre el año 286 y el 305 d.C. Consta de más de 50 salas que se pueden visitar a través de pasarelas metálicas que, aparte de proteger los mosaicos permiten vislumbrarlos con cierta perspectiva y que, en 1997, fueron declarados también Patrimonio de la Humanidad. 

Sicilia - Piazza ArmerinaSicilia - Piazza ArmerinaSicilia - Piazza Armerina

Tras esta visita nos dirigimos hasta Caltagirone, lugar en el que comimos. Caltagirone es conocida como la “Capital de la Cerámica” y su principal punto de interés turístico se centra en los alrededores de la escalinata de Santa María del Monte que cuenta con 142 peldaños diseñados en cerámica, obviamente diferentes entre ellos, representando escenas de la historia y la cultura siciliana y en el conocido Museo de Cerámica. Nosotras nos dedicamos a perdernos por sus calles medievales (rehechas tras un terremoto en 1693), para así descubrir otros puntos de interés como la Iglesia de Santa María del Monte, el Palazzo Reburdone, la Iglesia de San Giuseppe, el Palazzo del príncipe Bellaprima o dell’Aquila, (actual sede del ayuntamiento) o la Iglesia de Gesú.

Sicilia - CaltagironeSicilia - CaltagironeSicilia - Caltagirone

Cuando terminamos la visita a esta ciudad nos dirigimos a Ragusa, la ciudad que queda suspendida a lomos de la colina Iblea. Conforme nos acercábamos en el coche nos quedamos alucinadas por la maraña de casas, iglesias y palacios que, apilados unos encima de otros, conforman la ciudad. Y es que cuando en 1693 la ciudad fue arrasada por un terremoto, una parte de los ciudadanos reconstruyó sus casas en un lugar distinto al original, en “Ragusa Superiore”, mientras que la otra parte de la población decidió volver a edificar sus viviendas en el sitio original, en la parte inferior de la garganta, “Ragusa Ibla”. Ambas ciudades estuvieron separadas hasta el año 1926 cuando se fusionaron para convertirse en la principal ciudad de la provincia. Ambas tienen su encanto y muchos de sus edificios han sido declarados Patrimonio de la UNESCO. Nosotras no nos guiamos por rutas predefinidas sino que simplemente nos dejamos llevar y estuvimos caminando por sus calles para admirar sus construcciones.

Sicilia - Ragusa

Al acabar nos dirigimos a Siracusa, el lugar en el que, tras dar un breve paseo nocturno, dormiríamos. El día siguiente la visitaríamos antes de partir de nuevo de regreso a España.

Día 5 (10/12/2006) – Siracusa

Siracusa cuenta con uno de los patrimonios arqueológicos más ricos de Sicilia, y gran parte de la mañana la dedicamos a visitar estos restos. Comenzamos nuestra ruta por el teatro griego para pasar a ver, posteriormente, el parque arqueológico de Neápolis con su anfiteatro romano. 

Sicilia - SiracusaSicilia - Siracusa

Sicilia - SiracusaCerca de allí se encuentran las Latomias o las canteras de roca caliza que fueron utilizadas por los antiguos habitantes de Siracusa. De todas ellas la más impresionante es la conocida como Oreja de Dionisio, una gruta de 65 de largo, de 23 metros de alto y aproximadamente entre 5 y 11 metros de ancho.

Una vez vistos los antiguos recintos arqueológicos nos dirigimos a la ciudad. En su centro descubrimos la Piazza del Duomo, dotada con multitud de terrazas y en la que destacan algunos de los monumentos más importantes de la ciudad: la iglesia de Santa Lucía alla Badia, el Palacio Senatoriale (donde se halla el ayuntamiento), el Palacio Beneventano del Bosco, el palacio del museo arqueológico, el palacio arzobispal con su biblioteca Algoniana y, como no, la catedral de Siracusa, que se asienta sobre los restos de un antiguo templo dórico dedicado Atenea del siglo V a.C. 

Sicilia - Siracusa

Junto al mar y, emanando agua dulce de forma natural, nos encontramos con la Fuente Aretusa, un estanque con patos, peces de diversas especies y hasta plantas de papiro. Su nombre proviene de la leyenda de amor entre la Ninfa Aretusa y el Dios del río Alfeo.

Sicilia - Siracusa

Así, pusimos punto y final a nuestra escapada. Regresamos a Catania, donde cogeríamos de nuevo el avión que nos llevaría de vuelta a España.