Un día en Dubrovnik, ruta con las visitas imprescindibles


Dubrovnik (la antigua Ragusa) es sin duda la ciudad medieval por excelencia de la costa Adriática. Dentro de unas impresionantes murallas queda protegido su casco histórico, repleto de luminosas calles de mármol y edificios de piedra, que desde 1979 son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Además se trata de una ciudad que recientemente se ha puesto de moda al ser el escenario elegido para recrear “Desembarco del Rey”, la capital de uno de los reinos de la serie de televisión Juego de Tronos. ¿Echamos un vistazo al recorrido que hicimos nosotras para conocerla en tan sólo un día?

Casco histórico de Dubrovnik

Llegamos muy temprano. Nuestro vuelo con destino Dubrovnik había salido de Ginebra a las 6 de la mañana, por lo que alrededor de las 8.30h estábamos ya aterrizadas, motorizadas y listas para comenzar nuestras andanzas por este nuevo país. El aeropuerto de esta ciudad croata se encuentra a unos 20 km de su centro histórico. Nosotras llevábamos idea de pasar antes por la Guesthouse en la que nos alojábamos, dejar todos los bártulos e incluso el coche y bajar en transporte público al casco histórico. Además la dueña de la sobe, que nos pareció encantadora, nos dio todo lo que necesitábamos para comenzar la visita, tanto los horarios de autobuses como un mapa de la ciudad. Y allá nos lanzamos…

Antes de entrar en el casco antiguo, debemos saber que Dubrovnik es una ciudad medieval, sí, pero reconstruida y es que ha sido devastada recientemente en no sólo una, sino dos ocasiones. Un terremoto en el año 1667 destruyó la ciudad por completo (dejando sólo en pie el palacio Sponza y la rectoría) y cobrándose además 5.000 víctimas. Posteriormente la Guerra de los Balcanes también le pasó factura… el conflicto de la antigua Yugoslavia hizo que la ciudad sufriera graves daños debido a los bombardeos sufridos entre 1991 y 1992.

Dubrovnik hoy luce recuperada y elegante pero también aislada dentro de esas robustas murallas, conservando esa apariencia de esa ciudad-estado independiente que fue durante muchos años de su pasado.

Mapa del Casco histórico de Dubrovnik

¿Qué ver en Dubrovnik en un día? ¿Qué ruta hacer?    

La última parada del autobús de línea número 3, que nos traía desde la Guesthouse, nos dejaba a los pies de las murallas, frente a la Puerta Pile. Allí vimos una oficina de turismo y decidimos cambiar algo de dinero (recordad, como os comenté en el post de preparativos, que la moneda croata es la kuna) y hacernos con dos “Dubrovnik Card” de un día porque pensábamos que casi todos los puntos turísticos importantes de la ciudad estarían incluidos, luego vimos que no, y aunque al final la amortizamos, entrando a todo lo que podíamos, nos arrepentimos de haberla comprado.

Dubrovnik - Puerta PileCon los trámites iniciales cumplidos, comenzamos la visita a la ciudad (entre una multitud de gente, también hay que saber que es un destino en alza para los cruceros). Allí, antecedida por un puente levadizo, se encontraba la Puerta Pile, la entrada principal a la ciudad medieval. Su construcción se remonta al año 1537 y en ella podremos ver una estatua de San Blas, el patrón de la ciudad. Tras ella se levanta una segunda puerta algo más antigua y pequeña, del año 1460.

Al cruzarlas entramos de pleno a la ciudadela. Allí mismo se encuentra uno de los dos puntos de ingreso para visitar de las murallas…  Nosotras decidimos callejear un poco antes por la ciudad para hacernos a las distancias y tener una idea de lo que íbamos a ver desde las alturas.

Frente a nosotras se abría la Calle Stradun, el eje principal de la ciudad. A mano derecha teníamos la Fuente de Onofrio que, datando del siglo XV y con una curiosa forma circular, proporcionaba agua potable a la ciudad a través de 16 curiosos caños con forma de máscara. La fuente era el punto final en el que desembocaba uno de los primeros acueductos construidos en Croacia de 12 km de longitud. Tras ella podremos ver el Convento de Santa Clara que antiguamente acogía un hospicio para niños huérfanos.

Dubrovnik - Puerta Pile y Fuente Onofrio

Frente a ésta, al otro lado de la calle, nos encontramos con la pequeña iglesia de St. Saviour (o San Salvador) y con el Museo y Monasterio Franciscano, que decidimos entrar a visitar. La entrada a la iglesia es gratuita aunque toda ella se encuentra reconstruida debido al terremoto. Lo único que aún se conserva original es una escultura de una Pietà del año 1498.

Dubrovnik - Iglesia St. SaviourDubrovnik - Iglesia St. Saviour

Dubrovnik - Museo y Monasterio FranciscanoPara entrar al claustro y Museo sí que hay que pagar (los pases de la ciudad no incluyen esta visita) y dicen que es uno de los mejores ejemplos del románico de Dalmacia (del siglo XIV), así que allá fuimos. Lo más destacable son los capiteles de las columnatas dobles que soportan el claustro, todos ellos diferentes entre sí. El Museo cuenta con material litúrgico, algunas reliquias, textos médicos e incluso restos de munición de la Guerra.

Allí, justo en la entrada del claustro se encuentra la tercera farmacia más antigua de Europa que abrió sus puertas al público en el año 1391.

Salimos del convento y continuamos recorriendo la calle Stradun, desde la Puerta de Pile hasta la Plaza Luza, la antigua plaza del mercado, que cuenta con alguno de los edificios y monumentos más importantes de la antigua República de Ragusa.

Dubrovnik - Calle Stradun

El primero de ellos, el Palacio de Sponza, que comenzó siendo el centro de aduanas, para ser más tarde casa de la moneda, tesorería del Estado e incluso un banco. Actualmente alberga los Archivos del Estado, una colección de manuscritos de más de 900 años de antigüedad. Una de sus salas acoge un memorial dedicado a los caídos en la guerra de los Balcanes. El edificio combina diversos estilos arquitectónicos que van desde el gótico al renacentista. Se puede visitar, pero previo paso por caja (ya que tampoco está incluido en el pass de la ciudad).

Dubrovnik - Plaza Luza

Frente a éste se halla la Torre del Campanario o Torre del Reloj donde dos “zelenci” (unas figuritas de bronce) se encargan de hacer sonar la campana golpeándola con un martillo cada hora. Fue construida en 1444 pero ha sufrido múltiples restauraciones (siendo la última de 1929) y lo único que se conserva original es la campana.

Al lado de la torre encontramos el edificio conocido como “City Guard” que antaño fue la residencia del almirante. Dentro de su fachada barroca se halla la Pequeña Fuente de Onofrio, construida para abastecer de agua también la plaza del mercado. Junto a ésta hay un antiguo palacete que ahora alberga un teatro y una cafetería.

En el centro de la plaza encontramos la columna de Orlando o de Roland (del año 1418), dedicada al sobrino de Carlomagno.

La Iglesia de San Blas también destaca imponente al lado de la columna; en estilo barroco, data del año 1715 y está dedicada al patrón de la ciudad. En su interior podremos ver una maqueta de cómo era la ciudad antes del terremoto…

Dubrovnik - Plaza Luza

Dejamos atrás la plaza para dirigirnos hacia el este, donde se encuentra el Museo y Monasterio Dominico que, construido en estilo gótico-renacentista, parece más un palacio que un edificio religioso. El complejo data del siglo XIV (al igual que las murallas) y en su interior dicen que hay una interesante pinacoteca… la entrada tampoco estaba incluida en el pase de la ciudad y como ya habíamos entrado al franciscano, omitimos esta visita.

Nos acercamos a la Puerta Ploce, desde donde hay unas bonitas vistas del puerto. Y es que el Puerto Viejo es una de las partes más antiguas de la ciudad y además su aspecto actual es muy similar al que tenía en sus orígenes, en el siglo XV. Alcanzó su máximo auge durante el siglo XVII cuando llegó a ser el punto de tránsito de mercancías más grande del Adriático.

Dubrovnik - Puerto Viejo

Ahora sí, habiendo visto parte de la ciudad decidimos recorrer las murallas, antes de que el calor apretara. Con casi 2 km de longitud y una altura de hasta 22 metros se trata de uno de los lugares turísticos más visitados de la ciudad y, con varios siglos de historia a sus espaldas, la verdad es que se conservan en muy buen estado. Algunos tramos de la muralla datan de su época inicial (siglo X) aunque su mayor parte corresponde a los siglos XII - XIV. Desde las murallas se tiene una preciosa panorámica del centro con sus tejados rojizos y del Mar Adriático y su abrupta costa, por lo que la visita merece mucho la pena.

Dubrovnik - desde las murallas...

Recorrimos todo el perímetro y salimos por el mismo lugar que habíamos entrado. Os recomendaría llevar agua (aunque durante el trayecto se puede comprar en algunos quioscos, su precio corresponde más al de un gin-tonic que al de un botellín de agua… os podéis imaginar) y conservar el billete, ya que se solicita en algunas interrupciones que hay en el camino.

Dubrovnik - desde las murallas...

Durante el trayecto nos encontramos con varios torreones y con el museo marítimo, que se halla en la fortaleza de St. John’s, frente del Puerto Viejo. Al parecer cuenta con una buena colección de objetos relacionados con la historia marítima de la ciudad y algunas maquetas de barcos que muestran otra de las facetas que han marcado Dubrovnik. Hubiéramos entrado ya que teníamos la entrada incluida en el pass de la ciudad, pero al ser lunes estaba cerrado.

La verdad es que hacía un calor espantoso y decidimos hacer un paréntesis para ir a comer. Estuvimos buscando un lugar con buena pinta (bueno, bonito y barato) en las cercanías del puerto viejo pero al final decidimos adentrarnos un poco por las callejuelas que había tras la iglesia de San Blas y allí nos liaron en un sitio donde comimos bastante bien.

Dubrovnik - Palacio del Rector

Cuando terminamos, salimos al Palacio del Rector, que antiguamente era la sede del Rector de la República independiente de Ragusa, antes de que cayese en manos de las tropas de Napoleón. Fue construido en el siglo XV y restaurado en el siglo XVII, tras el terremoto. De su fachada destacan los capiteles tallados de los pilares que dan entrada al Palacio. El interior del Palacio se puede visitar (incluido en el pase de la ciudad). El patio interior me resultó muy bonito, luego, en las salas hay un Museo de la Historia de la ciudad.

Dubrovnik - Palacio del RectorDubrovnik - Palacio del Rector

Al salir del rectorado, nos dirigimos a la contigua Catedral, conocida como de la Asunción de la Virgen María. La leyenda cuenta que la primera iglesia construida ahí fue financiada por el rey Ricardo Corazón de León, que donó los fondos para construirla sobre las ruinas de una basílica del siglo VII, como agradecimiento por su rescate tras un naufragio. Pero fue una de las edificaciones más dañadas por el terremoto de 1667, por lo que fue reconstruida en un nuevo estilo, el barroco. La catedral es uno de los edificios que más destacan en el “skyline” de la ciudad, pues su cúpula sobresale por encima del resto de tejados. Tiene una serie pinturas importantes y una famosa colección de tesoros compuesta por un centenar de relicarios de San Blas de oro y plata.

Dubrovnik - Catedral

Seguimos callejeando por la parte de atrás de la catedral, hasta llegar a la plaza Gundulic, que recibe su nombre de un famoso poeta barroco autóctono. La plaza estaba muy ambientada, repleta de tiendas y restaurantes. Por las mañanas además acoge un mercado de frutas y verduras.

Dubrovnik - Plaza Gundulic

Allí comenzamos a adentrarnos por el barrio de los jesuitas, uno de los más antiguos y anárquicos de la ciudad, repleto de estrechas callejuelas que no parecen tener ningún orden ni sentido. Subimos por la escalinata o escalera de los jesuitas, para encontrarnos con la iglesia de San Ignacio, una “copia” de la homónima de Roma, obra del arquitecto romano Andrea Pozzo que la comenzó a construir en 1699.

Dubrovnik - Iglesia de San IgnacioDubrovnik - Iglesia de San Ignacio

Callejeando, pasamos frente al Convento de Santa Catalina, que ahora acoge la escuela de música y llegamos hasta el Museo Etnográfico Rupe, que como teníamos incluido en el pase de la ciudad, entramos a visitar, donde encontramos desde trajes regionales a exposiciones acerca del modo de vida rural en Dalmacia.

Regresamos a la calle principal, callejeando por la ciudad. De camino vimos la iglesia ortodoxa serbia, que cuenta con un museo de iconos. 
Dubrovnik - Iglesia ortodoxa serbiaDubrovnik - Iglesia ortodoxa serbia

Nos quedaba mucha tarde por delante…  Habíamos quedado con nuestros compañeros de Globellers, Locos por los Viajes en cenar juntos, ya que era el único día en que íbamos a coincidir… así que regresamos a la plaza Gundulic para descansar un poco, tomar un refresco y hacernos con un rato de wifi para comunicarnos con ellos. Cuando logramos fijar un lugar/hora, para hacer tiempo hasta la quedada, decidimos subir al Teleférico de Dubrovnik-Neretva.

Desde la cima del monte Srd las vistas sobre la ciudad se preveían bonitas, así que allá fuimos. El teleférico cuesta 108 kunas ida y vuelta, unos 15 euros, pero las vistas merecen la pena.

Dubrovnik - desde las alturas...

Allí arriba se encuentra también el Museo de la Guerra, dentro de un antiguo fuerte del siglo XIX que se convirtió en símbolo de la defensa de la ciudad durante la guerra en la que estaba sumida la ciudad hace sólo 20 años. La entrada costaba 30 kunas (unos 4 euros).

En Dubrovnik con Locos por los ViajesAl regresar a nivel del mar, nos juntamos con la familia viajera de Locos por los Viajes, que venían de hacer un crucerito… Intentamos acercarnos al Buza bar, un pub situado bajo las murallas, de cara al mar, sobre las rocas, desde donde habíamos leído que hay unos atardeceres preciosos y que merece la pena ver la puesta de sol, desde allí, con la isla de Lokrum al fondo. También allí hay una zona para el baño, a la que se accede desde unas escaleras esculpidas en las rocas... Lamentablemente el sitio estaba a tope y nos tocó improvisar en otro lugar. Estuvimos tomando unas cañas en un bar de la ciudad y luego nos acercamos a cenar a un restaurante que Mari Carmen había visto que tenía buenas críticas, el Lanterna.

Cuando acabamos de cenar, Dubrovnik lucía más bonita que nunca de noche. Toda esa  aglomeración de gente que había durante el día, se había esfumado y bajo la luz de sus farolillos parecía una ciudad distinta. Una bonita estampa con la que dimos por finalizada la jornada (una odisea aparte fue volver a la guesthouse, ya que nos equivocamos de autobús y el trayecto que iba a ser de 15 minutos se convirtió en más de una hora…¿qué le vamos a hacer? A veces no estamos muy espabiladas, jejeje)

Dubrovnik de noche

Saint-Côme d’Olt, un de los pueblos más bonitos de Aveyron (Francia)


Después de visitar Estaing, regresamos al coche para dirigirnos hacia el siguiente pueblo de la ruta, al que llegamos a través del valle del Lot…Saint-Côme d’Olt, ¿vamos a conocerlo?

Saint-Côme d’Olt, Francia

Mapa de Saint-Côme d’Olt, FranciaEsta ciudad medieval de perímetro amurallado (cuyas casas han aprovechado para conformar sus fachadas), ha conservado casi toda su vieja estructura manteniendo su encanto. Aún podemos acceder al casco antiguo del pueblo a través de sus tres puertas fortificadas y caminar por sus callejuelas, muchas de ellas peatonales, donde se conservan en buen estado algunos edificios que datan de los siglos XV y XVI.

Al llegar dejamos el coche aparcado en la misma Place de la Porte Théron y entramos a pie al casco histórico. Nada más cruzar la zona fortificada descubrimos el elemento distintivo de Saint-Côme d’Olt: su iglesia (debido básicamente a su campanario retorcido). En estilo gótico flamígero, la iglesia fue construida entre 1522 y 1532 por el arquitecto Jean Salvanh. El campanario es, sin duda, una rareza en Francia pero, también destaca el portón de entrada ya que se encuentra adornado por 30 medallones dotados con 365 clavos de hierro forjado, fechados en 1532.

Su interior es gótico y cuenta con mobiliario digno de interés como un Cristo hecho en madera de nogal del siglo XV, un trabajado retablo barroco o una Piedad en madera dorada del siglo XVIII.

Saint-Côme d’Olt, FranciaSaint-Côme d’Olt, Francia

Frente a la iglesia encontramos “Le Manoir des Sires de Calmont”, actual alcaldía de la villa. El edificio fue levantado en el siglo XII por el conde de Calmont y a pesar de haber sido restaurado en varias ocasiones, el tiempo le ha pasado factura. No obstante conserva dos torres del siglo XIV que llaman bastante la atención. Aunque fue un internado religioso hasta 1891, pasó posteriormente a manos de la familia Curières de Castelnau que la vendió en 1970 a la municipalidad para que se instalara allí el Ayuntamiento. Frente a éste se erigió un memorial en honor a la familia.

Saint-Côme d’Olt, Francia

Rodeamos la iglesia para dirigirnos hacia la “Place de la Barrieyre”, anteriormente conocida como la Plaza del Triunfo y donde se halla la segunda puerta fortificada de la ciudad. Allí pudimos ver “Maison Pont de Caylus” cuya torre antiguamente guiaba hacia la entrada a la ciudad y la Maison Dufau que pertenecía a un notario y donde aún podemos ver su torre, con un palomar en lo alto y una antigua tienda.

Saint-Côme d’Olt, Francia

Giramos en dirección a “La Tour du Greffe”, que en el pasado fue la sede del tribunal y continuamos recorriendo la zona extramuros.

Nos acercamos a “La Capilla de los Penitentes”, anteriormente denominada “Saint Pierre de la Bouïsse”, que fue construida en el siglo XII. Su exterior ha conservado bastante bien su aspecto románico, manteniendo en su lado sur la ornamentación a base de ménsulas y los restos de un friso pintado. El suelo de su interior está plagado de lápidas de personas notables que están enterrados allí. Después de servir a Hermandad de los Penitentes hasta 1930, llegó a usarse como cine y salón de baile aunque actualmente alberga una exposición permanente sobre torres retorcidas en Europa y medicina medieval.

Cerca de allí podemos encontrar otros lugares de interés como “La Maison d'Armagnac” que sirve de memoria del obispo Frayssinous o “El Ouradou” que conmemora la plaga de 1586. 

Regresamos a las calles del casco histórico hasta llegar a “La Maison des Consuls de Rodelle” situada en una de las calles más antiguas de la aldea (Rue du Four) y en la que se hallan varias casas de los siglos XV y XVI. En concreto ésta destaca por sus ventanas y su curiosa puerta que cuenta además con una cariátide.

Saint-Côme d’Olt, Francia

Nosotras pusimos punto y final a la visita allí pero no lejos de la ciudad se encuentra también el Convento de Malet (antigua propiedad del Dômerie Aubrac) y el portal Lévinhac que pertenecía a una iglesia del siglo XI que fue  demolida en 1852 y que ahora se ha vuelto a montar.

Desde allí, partimos hacia a Sta. Eulalie d’Olt, la tercera población que visitaríamos a orillas del Lot.

Carnaval veneciano de Annecy, Francia


Carnaval veneciano de Annecy, FranciaLa ciudad francesa de Annecy, con los canales que recorren su centro histórico, es conocida también como la “Venecia de los Alpes” y durante un fin de semana, cerca del fin del invierno (en torno a febrero/marzo), ese apelativo le viene que ni pintado al celebrarse allí un curioso Carnaval Veneciano.

No es ningún secreto que Annecy es una ciudad que me encanta y, siempre que tengo oportunidad (o más bien excusa), me escapo allí… Así, el año pasado tuve ocasión de visitar este curioso festival del que os quiero hablar hoy puesto que la próxima edición (la vigésima) va a celebrarse en breve.

Cada año, 10 días después del “Mardi Gras” (día en que finaliza el Carnaval de Venecia), esta bonita ciudad de la Alta Saboya se convierte en el escenario de un curioso carnaval veneciano organizado por la asociación de italianos en Annecy conocida como ARIA (Association Rencontre Italie Annecy). La organización se creó en 1995 para promover la cultura e idioma italiano, ofreciendo actividades culturales diversas  tales como conferencias, viajes, conversaciones o la instauración de esta original fiesta que, habiéndose celebrado desde 1996, ha ido adquiriendo adeptos con el paso de los años y se ha convertido en uno de los eventos más notorios de la ciudad.

Carnaval veneciano de Annecy, Francia

Durante casi 3 días, aunque en especial durante el fin de semana, las calles del casco histórico de Annecy se envuelven de misterio al verse recorridas por personas ataviadas con coloridos trajes de época que esconden sus identidades tras curiosas máscaras que sólo dejan entrever sus ojos y que nos hacen viajar de forma virtual hasta Venecia. El escenario, evidentemente, es distinto. Así, los canales y góndolas venecianas, son sustituidos por las bonitas y coloridas calles del casco antiguo de Annecy y el encantador entorno que proporciona su lago, encerrado entre las bonitas montañas prealpinas.

Carnaval veneciano de Annecy, FranciaEl carnaval de Annecy es uno de los más famosos en este estilo (aparte del propio de Venecia) por la gran afluencia de gente que enmascarada y vestida con ropas de siglos pasados (a elección de cada uno de los participantes), pasean, desfilan y posan alrededor de los muchos monumentos y rincones con encanto con los que cuenta la ciudad. La edición del año pasado acogió a cerca de 350 personas vestidas. 

La sofisticación con que la que posan los participantes (he de decir que en especial las féminas), las refinadas máscaras, las miradas que regalan a los visitantes que se acercan a ellos y el silencio que les acompaña… hacen que sea un evento cargado de misterio y belleza.

El festival es totalmente gratuito para el público. Se lleva a cabo al aire libre, aunque en caso de mal tiempo los participantes se protegen bajo alguna de las arcadas con las que cuenta la ciudad o se refugian en el centro Bonlieu, volviendo a los canales tan pronto como la meteorología se lo permite. Los visitantes tan sólo deberemos pasearnos por la ciudad, pues iremos cruzándonos con ellos, que se mostrarán prestos a posar ante nuestras cámaras.

Carnaval veneciano de Annecy, Francia

El último día (el domingo) a partir de las 14:00 h, sobre un pódium instalado a orillas del Lago de Annecy, podremos ver desfilar a todos los participantes del evento ya que un jurado otorgará un premio al mejor traje. 

Pero mejor os lo dejo ver con vuestros propios ojos... ¡Dentro vídeo!


¿Qué? ¿Os he contagiado las ganas de conocerlo? Este año tendrá lugar del 16 al 21 de febrero, echad un vistazo al Programa y animaos a venir a verlo de primera mano!

¿Qué visitar en Estaing? Seguimos de ruta por el sur de Francia...


Continuamos con nuestra ruta en coche por el sur de Francia. En esta ocasión nos despertábamos en Conques, ¡bueno! realmente en Grand Vabre, dispuestas a dar comienzo a la que sería la última jornada completa de viaje. El itinerario previsto para aquel día nos iba a llevar por alguno de los pueblos incluidos en la lista de “Les Plus Beaux Villages de France”, aunque en esta entrada nos centraremos principalmente en Estaing… ¿Vamos a conocerlo?

La ruta de coche que tomamos para ir de Conques a Estaing nos llevó a través de paisajes y pueblos que también merecen una mención, como por ejemplo Mouret.

Desde la carretera nos llamaron la atención los dos torreones con los que cuenta este pequeño pueblo. Uno de ellos correspondía al “Chateau de la Servayrie” que habiendo sido renovado hace unos años es hoy en día un monumento histórico. Su construcción se inició en el siglo XII y fue finalizada cinco siglos después. Con una altura de 25 m y construido en piedra arenisca roja, este castillo es actualmente propiedad privada, por lo que no se puede visitar. Nos dejamos caer por su puerta pero tan sólo pudimos llevarnos las vistas que desde allí había del valle del Dourdou.

Mouret, FranciaChateau de la Servayrie, Mouret, Francia

La otra torre que habíamos visto correspondía a la de Reilhac, la única superviviente de un antiguo castillo que se situaba en el extremo sur de la aldea. Éste fue construido en torno al año 1380 por un abad de Conques, Raymond de Reilhac. Con tres pisos de altura y paredes de arenisca roja de nada menos que 1,90 m de espesor, pertenece a la municipalidad, pero lo cierto es no se encuentra en el mejor de los estados.

Tras una pequeña parada en Mouret continuamos la ruta tropezándonos al poco con Villecomtal. No llegamos a parar para recorrerlo a pie y hacer alguna foto, pero el pueblo me pareció precioso desde el coche. Si vais por la zona, yo lo incluiría sin duda en la hoja de rutas.

Visitando Estaing

Estaing es otro bonito pueblo del departamento de Aveyron. Ya se intuye al ver su silueta al fondo del valle conforme uno se acerca por la carretera, con su castillo medieval elevándose sobre los negros tejados de pizarra de las viviendas y con el puente gótico que le da acceso y que permite cruzar el río Lot.

Estaing, FranciaPlano de Estaing, Francia

Una vez llegamos, tras dejar el coche en un aparcamiento público que hay al pasar la población, nos dispusimos a visitar sus principales lugares de interés y, como no podía ser menos, pusimos rumbo hacia el imponente castillo.

Estaing, Francia
Empezamos a caminar por el pueblo a través del “Quartier du Barry”, el barrio que quedaba fuera de las antiguas murallas cruzándonos con bonitos edificios de diferentes siglos (que van del XVI al XVIII), como por ejemplo la antigua escuela de St Fleuret una casa burguesa construida en 1774 que alberga hoy a la Hospitalidad Saint- Jacques o el palacete Cayron que actualmente acoge el ayuntamiento.

Así, llegamos a la Plaza François Annat donde se encuentran los principales puntos de interés de la ciudad: el castillo y la iglesia.

Estaing, Francia
El castillo fue construido por la familia Estaing (una noble familia del Rouergue) en el siglo XIII alrededor de un torreón pentagonal existente. Éste se convirtió en su residencia familiar durante cerca de ocho siglos. Más tarde pasó a manos de la congregación religiosa St-Joseph d'Estaing (concretamente desde 1836 hasta 2000) que evitó que cayera en ruinas. Fue clasificado como monumento histórico en 1945 y desde el año 2012 pertenece a la Fundación Valéry Giscard d’Estaing (propiedad del ex presidente de la república francesa).

Para nuestra desgracia al llegar comprobamos que sólo se puede visitar entre mayo y octubre, por lo que nos lo encontramos cerrado. Una lástima ya que había leído que desde su terraza hay unas bonitas vistas.

Frente al castillo nos encontramos con la iglesia que alberga las reliquias de Saint-Fleuret. Ésta fue construida en el siglo XV y tiene también la categoría de Monumentos Histórico de Francia, como también lo tiene la cruz tallada en piedra (que data del siglo XVI) que hay frente a ella. De su interior destacan las vidrieras, obra de Claude Baillon.

Estaing, Francia

A los pies de la iglesia se encuentra la cripta que, con 3 capillas, era el antiguo lugar de culto de los habitantes de la ciudad y que ha sido objeto de diversas excavaciones arqueológicas.

Frente al portón de entrada a la iglesia podremos ver también unas tumbas sepulcrales del siglo XI que aún perduran de un antiguo cementerio que antaño existía en el lugar.

Como curiosidad, si da la casualidad de que vais por allí el primer domingo de julio, podréis ver la procesión de la St Fleuret, una marcha en forma de recreación histórica que recorre las calles del pueblo homenajeando a su patrona.

Estaing, Francia

Desde la plaza de la iglesia comenzamos a descender para ver la ciudad desde las orillas del “Coussane”, el afluente del río Lot.

Estaing, Francia

Antes de irnos, como no podía ser menos, nos acercamos al puente de Estaing, con sus 4 arcos ojivales. Este puente gótico que cruza el río Lot está clasificado Patrimonio Mundial de la UNESCO como parte del Camino de Santiago. Comenzó a construirse alrededor del año 1490 y fue finalmente completado bajo la dirección de François d'Estaing, motivo por el que en 1886 se instaló una estatua suya allí, frente al pueblo. 

También en el puente pudimos ver la famosa Cruz de hierro forjado, símbolo de la región de Aveyron y que  inspiró al orfebre Henri Lesieur para diseñar un colgante hoy famoso.

En Estaing, Francia

Al final del puente podremos ver un antiguo Oratorio del año 1524, consagrado actualmente a Nuestra Señora de los Siete Dolores.

Nosotras pusimos punto y final a nuestra visita allí, pero os comentaré dos curiosidades más:

Si os interesa la enología debéis saber que Estaing cuenta con los viñedos más pequeños de toda Francia, lo que dicen que contrarresta con su calidad, ya que en 1965 fue declarado Vino de Calidad Superior y también goza de Denominación de Origen. Para conocer de primera mano todo lo referente al vino de la región se puede visitar la “Casa de la Viña, del Vino y de los Paisajes de Estaing”, un Museo que se instauró en la zona en el año 2003.

Finalmente, si vais por la zona el segundo fin de semana de septiembre os encontraréis con sus fiestas medievales y podréis ver a las gentes vestidas de época, un mercado de venta de productos artesanales, torneos de caballeros, trovadores y se celebra un gran banquete la noche del sábado.

Desde allí, regresamos al coche y pusimos rumbo hacia el siguiente pueblo de la ruta, al que llegamos a través del valle del Lot… pero ya os contaré algo de él, la próxima semana.