Últimas horas en Baviera: Visita de Ulm y Memmingem


Después de comer en Dachau (con un horario europeo) y hasta eso de las 18:30h que queríamos estar por el aeropuerto de Memmingen nos quedaban todavía unas horas que aprovechar así que decidimos visitar dos bonitas localidades en las cercanías: Ülm y la propia ciudad de Memmingem (en la que se encuentra el aeropuerto de Ryanair y del cual partiríamos).

Calles de Ulm


¿Qué ver y hacer en Ülm?

Tras aproximadamente una hora de trayecto llegamos a Ülm. Al parecer fue una ciudad muy próspera durante la Edad Media, contando con un importante gremio de pescadores y comerciantes… pero hoy en día, debe su fama a su prestigiosa universidad (fundada en 1967) y, como no, al Münster, la catedral más alta del mundo.

Dejamos el coche algo alejado del casco histórico, en un lugar con aparcamiento tipo zona azul cerca de las murallas. Por allí vimos una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad… siendo éste el punto desde el que empezamos nuestra ruta.

Ulm, puerta de accesoUlm, puerta de acceso

El siguiente lugar al que dirigirnos lo teníamos claro; además no había pérdida porque se vislumbraba desde casi cualquier punto de la ciudad… la catedral. Empezamos a callejear, recorriendo varias de las bonitas calles medievales que conforman el casco histórico de Ülm hasta darnos de bruces con la imponente edificación.

La aguja de su torre llega a los 161,5 metros de altura. Tan alta es que resulta difícil fotografiarla completa… Su construcción comenzó en 1377 y no finalizó hasta 1890 (más de 500 años después). En su afán por conseguir el edificio más alto de estas características, se modificó en diversas ocasiones el proyecto de construcción para que superase en altura a su cercana rival, la catedral de Colonia. Hoy en día continúa manteniendo el récord de Catedral más alta del mundo.

Su interior es muy esbelto y, de lo alta que es, es difícil llegar a apreciar los detalles de las zonas superiores. Existe la posibilidad de subir 768 escalones en espiral hasta un mirador que hay en la torre a unos 143 metros de altura para poder contemplar la ciudad y todos sus aledaños pero nosotras no íbamos muy bien de tiempo y lo dejamos pendiente para otro viaje…

Ulm, catedralUlm, catedral

Como dato curioso, la catedral de Ulm sobrevivió, no se sabe muy bien cómo, a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y pese a la devastación que sufrió su entorno tan sólo algunas de sus vidrieras fueron dañadas.

Una construcción que contrasta con el gótico de la catedral en la misma plaza en la que se encuentra ésta es el Stadhaus, el Centro Cultural. La obra del arquitecto Richard Meier (construida en 1993) alberga diversas exposiciones, la oficina de turismo (cerrada cuando nosotras llegamos) y una cafetería.

Cerca de allí encontramos el Rathaus (o Ayuntamiento) que tiene tres tipos distintos de relojes: uno astronómico (del año 1520), otro con números árabes y un reloj de sol. En su interior además se puede ver una réplica de la máquina voladora que inventó Berblinger, porque fue allí, en Ulm, donde el sastre Albrech Berblinger ideó en 1802 el primer prototipo de ala-delta.  Ülm también es el lugar que vio nacer a Albert Einstein, el 14 de marzo de 1879 (aunque la abandonó poco después con apenas un año de edad).

Más allá se encuentran se encuentra la Casa del Juramento o Schwörhaus y el barrio Fischer-und-Gerberviertel (el barrio de pescadores y curtidores) con bonitas callejuelas medievales, canales, puentes y pasarelas.

Antes de poner rumbo de nuevo al coche, nos topamos con la Israel Fenster, una extraña vidriera, a espaladas de la catedral, homenaje a las víctimas del Holocausto.

Calles de Ulm

Ülm, con sus casitas de madera completamente desniveladas y sus estrechas callejuelas, nos resultó una ciudad encantadora, pero debíamos partir hacia Memmingen.

Un paseo por Memmingen

Aunque antes de dirigirnos hacia el aeropuerto, a sabiendas de que la propia localidad de Memmingen bien merecía una visita (pues es uno de los pueblos que forman parte de la Ruta Romántica), decidimos hacer una breve parada en su casco medieval.

La ciudad fue fundada en el siglo XII sobre un asentamiento alemán situado a orillas de una antigua calzada romana. Sus bonitas calles están pobladas por casas con esos característicos entramados de madera.

Memmingem, Alemania
Dejamos el coche en un aparcamiento que hay en Westertorplatz y comenzamos nuestra visita entrando a la parte amurallada por la propia torre Westertor.  La torre del oeste fue construida en el siglo XIV, aunque sufrió graves daños durante la Guerra de los 30 años y debe su actual apariencia (con forma octogonal y rematada por una cúpula) a una reconstrucción del año 1660.

Caminamos calle abajo hasta St. Martin Kirche, una iglesia protestante construida en el siglo XIV. Llama la atención el reloj de su torre, que fue obra de Bernhard Strigel y data del año 1524.

Acabamos nuestra rápida visita dando un paseo por Marktplatz, la antigua plaza del mercado y donde se concentran buena parte de los edificios interesantes de la ciudad:
  • El Rathaus o ayuntamiento que, aunque fue construido en 1589, adquirió su característica fachada en el siglo XVIII
  • La antigua casa de aduanas, Steurhaus. Esta casa, con sus bonitas arcadas y frescos también fue levantada en el siglo XVIII. Actualmente alberga oficinas municipales
  • Großzunft, la casa gremial que los patricios de Memmingen levantaron en 1347
  • La iglesia y convento de St. Johann, antiguo monasterio de los Agustinos que se disolvió en 1803
  • El Stadtbach. El agua del río ya se desviaba hasta Memmingen en el siglo XII pues era un recurso esencial para la los artesanos de la ciudad. Hoy en día aún podemos ver estos canales que traían agua a la ciudad
Memmingem, Alemania

Desde la plaza también divisamos “Ulmertor”, otra de las puertas de entrada a la ciudad. Cuenta con una pintura mural que muestra la entrada del rey Maximiliano en la que era "su" ciudad imperial en 1489.

Memmingem, Alemania

Hay otros atractivos en Memmingen, como la Frauenkirche (iglesia gótica del año 1258), la casa Fuggerbau (construida en el siglo XVI por Jacob Fugger), la Kinderlehrkirche, la plaza del teatro, el antiguo monasterio de Antonierhaus o la casa de los 7 tejados… pero nosotras debíamos partir hacia el aeropuerto para poner punto final a nuestro viaje…

Nos quedamos con ganas de conocer Memmingen más a fondo y seguramente sea de nuevo el punto de partida de un futuro viaje por la ruta de los pueblos románticos…

Memmingem, Alemania

¿Cómo ir del aeropuerto de Memmingen al centro de la ciudad?

Se puede ir en autobús. El aeropuerto cuenta con parada de las líneas 2 (Allgäu Airport – ZOB Memmingen -  Allgäu Airport) y 810/811 (Krumbach – Memmingen – Babenhausen) que llegan a la estación de trenes de Memmingen en unos 10-15 minutos. 


¿Cómo ir del aeropuerto de Memmingen a Munich?

Aunque no fue nuestro caso porque íbamos en coche alquilado, a lo mejor algún lector quiere empezar su ruta desde Munich, volando a Memmingen y le interesa saber cuál es la mejor forma de realizar el trayecto sin un coche particular.

En tal caso se puede coger el autobús Allgaü-Airport Express, un servicio que une el aeropuerto con la Estación Central de trenes de Múnich (Hauptbahnhof). Realiza varios trayectos al día, normalmente en función de los horarios de los vuelos. Su coste es de entre 15 y 20 euros.

Otra opción es ir a la ciudad de Memmingen y desde allí coger un tren hacia Munich.

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Helena - Mimaletayyo

Ingeniero de caminos de profesión, la pasión por viajar y su curiosidad por conocer mundo ha hecho que dedique parte de su tiempo a ello. Entusiasta por conocer vestigios de antiguas culturas y civilizaciones, pero también naturaleza y modo de vida actual.

1 comentario:

  1. Pues alguna vez he visto vuelos baratos a esa ciudad pero no sabía bien qué se podía ver desde allí... veo que se puede hacer la ruta romántica! está bien saberlo!!
    Saludos

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