Un bocado de Bosnia (Mostar y Pocitelj) y Ston con sus murallas


Si el día anterior lo dedicamos a descubrir alguno de los puntos de interés de Montenegro, este día lo dedicaríamos a otro de los países vecinos a Croacia: “Bosnia i Herzegovina”. Nuestra idea era visitar Mostar y, si daba tiempo, pasar por una o dos poblaciones más que teníamos anotadas como Počitelj, Medugorje o las cascadas de Slapovi Kravice.

Mostar, Bosnia y Herzegovina

Sin embargo y pese a que de igual forma a como hicimos la jornada anterior salimos temprano de Dubrovnik, en esta ocasión no tuvimos la misma suerte en la frontera. Pocos kilómetros al norte de nuestra salida nos encontramos con una pequeña porción de tierra Bosnia que llega hasta la costa, por lo que tuvimos que pasar la frontera tres veces: una primera de entrada en Bosnia, una segunda de vuelta a Croacia (que transcurrió sin mucho problema) y una última cerca de la ciudad de Metkovic para entrar de nuevo en Bosnia. Lo que para Montenegro fueron apenas 5 minutos, en este caso se convirtieron en cosa de 45 minutos… había una cola de impresión en el control fronterizo y prácticamente no se avanzaba, mientras que el tiempo sí lo hacía. De esta forma, el trayecto, que en principio iba a durar dos horas y pico, se convirtió en algo más de tres horas y a mí se me hizo pesado de narices…

¿Qué ver y hacer en Mostar?

Pasado el trámite de la frontera, el trayecto a Mostar transcurrió sin más problemas. Al llegar, yo me imaginaba una Mostar muy distinta a la que me encontré. No sé por qué me la esperaba similar a Kotor: pequeña y manejable, pero nada de eso. Entrando con el coche me pareció muy grande, llena de obras por todas partes (las carreteras, los edificios, todo, todo estaba en obras), no se veían carteles hacia el casco antiguo (como suele pasar en otras ciudades) así que simplemente nos guiamos por las indicaciones que nos daba el gps e intentamos aparcar en algún lugar para comenzar a indagar y ver qué nos encontrábamos por las cercanías, sin tener muy claro hacia dónde ir…

Plano de Mostar, Bosnia y Herzegovina

Al final resultó que nos habíamos situado bastante bien al dejar el coche en un parking de pago que había en un descampado (frente a un edificio, como no, en obras) prácticamente al lado del casco histórico. Siguiendo a la gente con pinta de turistas que había por allí, llegamos rápidamente al centro histórico de la ciudad o “Stari Grad”… Aquello estaba a tope. Por aquellas bonitas calles adoquinadas y peatonales de la parte antigua no cabía un alma más…

Bazar de Kujundziluk, Mostar, Bosnia y Herzegovina

Personalmente no había leído mucho acerca de Mostar. Sólo sabía que se trata de la segunda ciudad más importante de Bosnia, que había sido gravemente dañada durante la Guerra y, como no, conocía el Stari Most, el Puente Viejo que tantas veces había visto en fotografías. De hecho, ese fue nuestro objetivo para dar comienzo a nuestra ruta.

No sabía que la ciudad debe su nombre precisamente a ese puente (aunque, si te paras a pensarlo, tiene mucha lógica en virtud a la similitud de ambas palabras, :S ). 

Su construcción se debe al Sultán de Estambul (Suleiman el Grande) que allá por el siglo XVI mandó emprender la obra que acabaría convirtiéndose en un símbolo del pasado otomano de Bosnia-Herzegovina. Con los años el puente fue cargándose de simbología ya que era considerado un instrumento, no sólo de cruce del río Neretva, sino también de unión entre Oriente y Occidente.

Stari Most, Mostar, Bosnia y HerzegovinaRecientemente cambió el origen de su fama, al quedar tristemente ligado a la Guerra de los Balcanes. En 1992 Mostar se convirtió en escenario de batallas entre católicos croatas (situados a una orilla del río) y bosnios islámicos (en la otra). El puente fue seriamente dañado por el bando Croata durante el conflicto, siendo finalmente destruido el 9 de noviembre de 1993, derribando con él también sus raíces culturales.

Su reconstrucción se demoró hasta el año 2001, duró 3 años y contó con la colaboración de la Unesco. Hoy en día, Stari Most vuelve a conectar el pueblo cristiano de la ciudad, con el musulmán, siendo de nuevo un símbolo de paz y unidad nacional (sin llegar a borrar completamente las heridas del pasado). Por ello ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.

Desde lo alto del puente hay unas bonitas vistas de las calles colindantes al casco antiguo y de las propias orillas del cauce. Además, es habitual que jóvenes lugareños, a cambio de una propinilla, se lancen desde lo alto del mismo al río que se encuentra a nada menos que 21 metros de altura.

Vistas desde el Stari Most, Mostar, Bosnia y Herzegovina

La calle principal que cruza el puente, tanto a un lado del río Neretva como al otro, está plagada de pequeñas tiendas y puestos, así como de restaurantes, conformando lo que se conoce como Bazar de Kujundziluk

Bazar de Kujundziluk, Mostar, Bosnia y Herzegovina

El puente está flanqueado por dos torres, una en cada uno de sus extremos. La primera de ellas fue utilizada como mazmorra en época otomana pero hoy se ha reconvertido en museo relativo a la historia de la ciudad y a la construcción del puente. En la otra torre hay una exposición fotográfica de la guerra de los Balcanes. 

Las consecuencias de la guerra son aún patentes. Por toda la ciudad es fácil encontrar señales de metralla o edificios en ruinas. Junto al puente también hay un “memorial”, una placa que reza “Do not forget, 93″. 

Heridas de la guerra en Mostar, Bosnia y HerzegovinaHeridas de la guerra en Mostar, Bosnia y Herzegovina

Seguimos nuestro paseo en dirección a otro de los puntos de interés de la ciudad: la Mezquita Koski Mehmed Pasha. Esta mezquita debe ser la más visitada de la ciudad, debido principalmente a las vistas que hay desde su minarete. 

Mezquita Koski Mehmed Pasha, Mostar, Bosnia y Herzegovina

La entrada se halla en un patio adosado a la calle principal en el que también encontraremos algunas tiendas y una fuente. Junto a ella hay un cementerio desde el que se obtienen unas bonitas vistas del Stari Most. 

Mezquita Koski Mehmed Pasha, Mostar, Bosnia y HerzegovinaMezquita Koski Mehmed Pasha, Mostar, Bosnia y Herzegovina

Ya iba siendo hora de comer y, aunque hicimos un amago de meternos en el restaurante Kulluk, no les dio la gana de sentarnos en la terraza (pese a haber sitio libre), nos pusieron en un rincón interior horroroso y vimos que no nos estaban haciendo mucho caso así que, pese a estar sentadas, nos levantamos en busca de otro lugar mejor (parecía aquella escena de Pretty Woman… en plan, ¡eh! ¡Señores! ¡Tenemos dinero! Y queremos gastarlo en su tienda… pero nada, ni caso) y acabamos quizás en el restaurante que más me gustó de todo el viaje: el Urban Grill. Tenía pinta de lugar de comida rápida para llevar tipo kebab, pero cuando preguntamos nos dimos cuenta de que tenía un secreto oculto en forma de terraza.

Comimos un plato de degustación de la comida regional que llevaba como no podía ser menos, el típico cevapi, una especie de albóndigas hechas con base de carne picada, cebolla y pan y escuchando como las mezquitas circundantes llamaban a la oración. 

Al salir de allí continuamos nuestro paseo pasando frente a la Mezquita Karadjoz-Bey. Ésta fue una de las mezquitas que más daños sufrió durante la guerra y, aunque había sido levantada en el siglo XVI, hubo de ser reconstruida abriendo de nuevo sus puertas hace poco, en 2004. Se trata de la mezquita más importante de la ciudad. En los jardines que rodean la mezquita hay otro cementerio musulmán y frente a ella encontramos un mausoleo de ladrillo rojo que está dedicado al poeta Osman Dikic.

Mezquita Karadjoz-Bey, Mostar, Bosnia y HerzegovinaMezquita Karadjoz-Bey, Mostar, Bosnia y Herzegovina

Seguimos caminando y un poco más adelante encontramos la Mezquita Roznamedzi Ibrahim Efendi, la única que sobrevivió a los bombardeos. 

Mezquita Roznamedzi Ibrahim Efendi, Mostar, Bosnia y Herzegovina

Continuamos la ruta hasta llegar a otro puente, que nos hubiera conducido hacia la zona conocida como Bulevar y la Plaza de España (llamada así en agradecimiento a la ayuda prestada por nuestro país tras la guerra). En esa plaza se encuentra el “Gymnasium“, considerado uno de los mejores colegios de Bosnia. Sin embargo nosotras decidimos volver sobre nuestros pasos para explorar la zona peatonal existente en la otra orilla del río que nos habíamos dejado pendiente.

Aunque también nos desviamos en nuestro camino de regreso para ver la Casa-Museo Biscevica Cosak, una típica casa otomana que se ha habilitado como museo. 

Regresamos al puente viejo, lo cruzamos y, entre ver tiendas, hacer algunas compras y demás, llegamos hasta la iglesia católica. Ésta fue prácticamente destruida durante la guerra pero ahora su campanario se ha convertido en la torre más alta de la ciudad.

Habíamos visto ya lo principal y como se nos estaba haciendo tarde para cumplir con el ambicioso planning que teníamos para la jornada, decidimos dar por zanjada nuestra visita a Mostar y emprender el regreso hacia Croacia.

Desde el coche pudimos divisar la nueva catedral de Mostar, un edificio moderno algo alejado del centro que me recordó a esas extravagantes iglesias islandesas… 

Visita de Počitelj

Sin embargo, antes de dejar Bosnia hicimos una breve parada en Počitelj, un pequeño pueblo medieval situado a escasos 30 km de Mostar, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y parada obligatoria para todo aquel que visite Mostar en coche desde Dubrovnik. 

Počitelj, Bosnia y Herzegovina

El pueblo debe su construcción al rey Tvrtko que en el año 1383 lo mandó levantar para controlar la salida al mar a través del valle. Más tarde pasó por el gobierno húngaro antes de caer en manos otomanas en el año 1471, formando parte del imperio hasta el año 1878. De esa época datan sus principales puntos de interés, las construcciones islámicas del siglo XVI protagonistas de la vida pública: las escuelas (Makteb y Madreza), la mezquita Hadzi Alija, los baños turcos (o Hamam) y la Fortaleza Gavran-Kapetanovic. 

Y, aunque hasta bien entrado el siglo pasado el pueblo se mantuvo prácticamente intacto, la guerra de los Balcanes dañó en gran medida muchos de los edificios que allí se conservaban.

Al llegar nos recibió una señora, cesta en mano, intentando vendernos algunas piezas de fruta. Acabábamos de comer y no somos en exceso fruteras, así que no hubo suerte… 

Počitelj, Bosnia y Herzegovina

Comenzamos la visita del empedrado pueblo ascendiendo en dirección a la Mezquita Hadži Alija. Ésta fue construida entre los años 1526 y 1563 en piedra oscura. Durante la Guerra de 1993 sufrió importantes daños y tuvo que ser reconstruida en 2002, devolviendo la luz a su cúpula y minarete. El centenario árbol que hay delante de ella se ha convertido en testigo mudo de toda esta historia. Frente a la puerta de entrada, en una pequeña porción de terreno, podremos ver algunos restos de la antigua mezquita.

Mezquita Hadži Alija, Počitelj, Bosnia y HerzegovinaMezquita Hadži Alija y castillo, Počitelj, Bosnia y Herzegovina

Al lado de la mezquita encontramos la colonia de arte de Pocitelj donde trabajan artistas del país y donde se exhiben cerca de 2.000 obras de arte. También se realizan allí talleres de poesía y eventos diversos.

No nos vimos con ganas de ascender a la fortaleza que domina la ciudad y cuya silueta ya se adivina desde la propia carretera, aunque las vistas del valle deben ser bonitas. 

Ya de bajada, rodeamos el Hamam, o los antiguos baños públicos del pueblo (muy importantes en aquella cultura) que data del siglo XVII y que destaca con sus curiosas cúpulas. 

Hamam, Počitelj, Bosnia y Herzegovina

Hamam, Počitelj, Bosnia y Herzegovina

No dedicaríamos más de media hora a recorrer Pocitelj (si subes al castillo quizás un poco más), pero es sin duda un bonito lugar en el que hacer una breve parada para desconectar de la cantidad de turistas de Mostar (así como si conmigo no fuera la cosa...).

Počitelj, Bosnia y Herzegovina

Era hora de continuar con la ruta establecida. Dadas las horas que eran ya nos dejamos pendientes Medugorje y las cascadas de Slapovi Kravice para otra ocasión y pusimos rumbo a Croacia… Tocaba visitar Ston.

Ston y sus murallas:

En esta ocasión el control fronterizo fue mucho más rápido que a la ida y no nos llevó mucho tiempo volver a estar por los alrededores de Dubrovnik, en dirección a Ston, la puerta de entrada a la península Peljesac. 

Ston es famosa por sus murallas; de hecho se dice que es el segundo sistema defensivo más grande de Europa (tras el muro de Adriano entre Escocia e Inglaterra), cosa que le ha valido el apelativo de “la Muralla China Europea”. 

Ston y sus murallas, Croacia

La República de Dubrovnik emprendió su construcción en el año 1333 para proteger las salinas que daban suministro a la ciudad, que eran de gran importancia en aquella época. De hecho, a día de hoy, su fábrica de sal todavía funciona siendo una de las más antiguas del mundo.

Salinas en Ston, Croacia

La ciudad de Mali Ston se construyó 1 km al noroeste de Ston, como parte de este sistema defensivo también. Actualmente se trata de un pequeño pueblo con bonitas casas del siglo XV donde se agrupan los famosos criaderos de mejillones y ostras que tanta reputación poseen.

Era tarde ya para aventurarnos a recorrer las murallas (aparte de que ese día estábamos un poco vagas en lo que a subir a sitios se refiere), así que nos dedicamos a dar un paseo por el pueblo que, aunque bonito, si no se tiene intención de recorrer las murallas, se ve rápido.

Ston y sus murallas, CroaciaSton, CroaciaSton y sus murallas, Croacia

Dicen que merece la pena subir aunque sea al primer torreón de las murallas y por si tenéis intención de hacerlo os dejo aquí el mapa con el recorrido que siguen:

Plano de Ston y sus murallas, Croacia

Traslado a Orebic

Nosotras pusimos así punto y final a las visitas del día. Sólo nos quedaba trasladarnos a Orebic que, dentro de la misma península, se trata del punto más cercano a la isla de Korkula (que visitaríamos el día siguiente) y que era donde habíamos previsto dormir aquella noche. Tardamos también bastante en hacer el trayecto de Ston a Orebic, porque se trata de carretera de muchas curvas y pillamos a una señora no muy espabilada al volante delante nuestra… 

Al llegar a Orebic nos costó un poco dar con los Apartamentos Lada. Recuerdo que al final fue Cintia la que solucionó la papeleta al tocar en casa de un vecino a preguntar; el pobre hombre salió y prácticamente nos guió hasta la puerta. 

Tras dejar los trastos en la habitación y hablar con la dueña que nos proporcionó algo de información turística de la zona, salimos a dar un paseo para ver dónde tendríamos que ir la mañana siguiente a tomar el ferry para Korkula.

Cenamos en un restaurante italiano en el paseo de la playa y nos fuimos a dar un paseo por Orebic ya de noche. Había bastante ambiente, con mucha gente caminando, las tiendas aún abiertas y algún que otro pub. Nos sentamos en la terraza de uno de ellos y después de un cubatilla nos marchamos a casa. El día siguiente tocaba madrugar de nuevo.

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Helena - Mimaletayyo

Ingeniero de caminos de profesión, la pasión por viajar y su curiosidad por conocer mundo ha hecho que dedique parte de su tiempo a ello. Entusiasta por conocer vestigios de antiguas culturas y civilizaciones, pero también naturaleza y modo de vida actual.

6 comentarios:

  1. Madre mía sí que os cundió el día!!! El pueblecito ese bosnio no lo conocía! Tiene una pinta estupenda! lástima que no supiera de su existencia cuando estuvimos! Habría estado bien visitarlo.

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  2. No conozco esta zona y tampoco había leído mucho sobre ella, pero me ha encantado. Tiene muy buena pinta y nos encantará conocerla algún día
    :ok: muy buena entrada.
    Un abrazo

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  3. Pues aparte del famoso puente, no conocía nada más de Mostar. El Eslovenia-Croacia lo tengo en mente desde hace años y me temo que voy a tener que sumar también Bosnia :-D

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  4. ¡Hola chicas!

    - MC, eso es porque nosotras estábamos en plan vago y no subimos ni una cuesta, jajaja. No como vosotros que si que subisteis a las murallas de Ston, que sois gente aplicada.
    Seguro que pasasteis al lado del pueblecito este. Está al lado de la carretera

    - Libreta Viajera, se puede hacer perfectamente en un día de excursión desde Dubrovnik como ves, quizás sea la mejor opción. El casco antiguo de Mostar, además, es precioso.
    Me alegro de que te haya gustado el post :D

    - Verónica, entonces estabas como yo... que conocía el puente y poco más. Pero, como ves, tiene lugares muy bonitos y también ver las heridas de la guerra, así, de primera mano, impresiona. Muy recomendable para ese combinado que tramas

    Un saludo a todas y muchas gracias por pasar por aquí y animaros a comentar :hello:

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  5. Muy interesante para mí próximo viaje

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    Respuestas
    1. ¡Gracias! Espero que te sea de utilidad. Un saludo :)

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